Una amiga del cyberespacio que tiene un blog lleno de palabras y relatos inspiradores, me ofreció ponerle su bella y emotiva voz a uno de mis poemas, en un español intenso y colorido.
Una hermosa creación y regalo de Beatriz Salas (de Sevilla, España). Para escuchar el Poema la noche y la ternura, hacer click aquí. Que lo disfruten!
Gracias Beatriz!!
Imagen: www.herondance.org
Más información...
CONSULTAS SOBRE PROCESOS INTEGRALES DE SANACIÓN, ASTROLOGÍA, FLORES DE BACH O SANACIÓN ENERGÉTICA HACER CLICK AQUI.
SOBRE TALLERES, CÍRCULOS DE MUJERES Y MUJERES QUE CORREN CON LOS TIEMPOS HACER CLICK AQUI.
SOBRE TALLERES, CÍRCULOS DE MUJERES Y MUJERES QUE CORREN CON LOS TIEMPOS HACER CLICK AQUI.
abril 28, 2011
abril 17, 2011
Diversidad de Género
¿Una moda de management más o una realidad que vino para quedarse?
Un reciente relevamiento de la consultora Grant Thornton muestra que en Argentina sólo el 17 por ciento de los cargos gerenciales disponibles en el sector privado argentino es ocupado por el sexo femenino. Y, en un 47 por ciento de las organizaciones, no se observa a ninguna en esas posiciones (1).
Este dato parece bastante poco esperanzador para el abrumador porcentaje de mujeres sobre el total de ingresantes al CBC de la Universidad de Buenos Aires en todo el país: 58%. A diferencia de los ámbitos gerenciales, pareciera que las carreras universitarias se han feminizado: pareciera no haber discriminación a la hora de elegir qué estudiar para desarrollar nuestra vocación.
¿Entonces, es realista pensar que las mujeres tendrán mayores chances de llegar a puestos directivos en Argentina en los años futuros? ¿Es realmente importante hacer el esfuerzo para lograr la igualdad representativa?
Datos presentados en una conferencia en Harvard en Septiembre del 2010 (2) nos pueden dar un poco más de esperanza para ayudar a convencer aún a los más escépticos de que el foco en Diversidad no es una moda pasajera. Algunos de los puntos más importantes presentadas fueron:
• Cuanto más complejo es el tema a resolver, un grupo diverso mejora la posibilidad de que se llegue a su correcta solución. Esto aplica a la diversidad de género y racial. Aunque la misma conclusión no aplica para toma de decisiones sencillas, lo que más nos ocupa hoy son las decisiones complejas, y de ahí que la diversidad es un beneficio en la política, en los negocios y en cada aspecto de las interacciones humanas.
• Hay una alta correlación alrededor del mundo entre la desigualdad de género y la pobreza: a mayor desigualdad, mayor pobreza. La transferencia de ingresos a las mujeres tiene un mayor efecto positivo en los hijos, que si ese dinero lo maneja un hombre. Por ende maximizar los ingresos de las mujeres alrededor del mundo no sólo ayuda a las mujeres y a sus hijos, sino a todo el hogar por igual.
A su vez, estudios desarrollados por McKinsey & Company e investigadores académicos en los cuales han vinculado criterios de evaluación del rendimiento organizacional con los comportamientos de liderazgo adoptados por gerentes y directivos junto con la frecuencia de los mismos, confirman que las mujeres aplican determinados comportamientos más frecuentemente que los hombres y si bien los gaps pueden parecer pequeños, estadísticamente los datos son significativos. Las empresas con más mujeres en altos niveles de responsabilidad tienen mejores resultados en sus rendimientos e indicadores de desempeño que las que no las tienen.
La conclusión más importante de los estudios mencionados es que muestran que el nivel de excelencia organizacional se basa principalmente en la complementariedad y la diversidad de comportamientos que, tanto los hombres y las mujeres, desarrollan a lo largo de su actividad laboral. Por lo tanto, promover la diversidad de género y la variedad de estilos de liderazgo es de importancia estratégica para las compañías (3).
De esto cabe deducir que la realidad económica de Argentina, y la imperiosa necesidad de creatividad al momento de generar recursos y adaptarse a los cambios, pareciera ser el lugar ideal para que las mujeres aporten ese toque diverso que permite encontrar mejores soluciones.
Por suerte en Argentina ya hace un tiempo que algunas empresas pensaron en esto, especialmente en las grandes compañías y en las corporaciones multinacionales, donde existe el compromiso de que la mujer ocupe un lugar destacado tanto en cantidad como en responsabilidad.
Estas empresas pioneras en traer la temática de diversidad en Argentina (por nombrar sólo algunas: Citibank, Walmart, Procter & Gamble, Manpower, Tenaris, Dell, Ford) se enfocan en incluir cada vez más políticas y prácticas que aseguren el flujo natural del talento tanto masculino como femenino en todos los niveles de la organización.
Dentro del aspecto mas hard, las políticas y beneficios pueden ir desde extender la licencia por maternidad, flexibilidad horaria y trabajo desde el hogar, hasta puestos especialmente diseñados para retener mujeres que no quieren mudar a toda su familia a otro país para tener que seguir creciendo en su organización. Ya desde una mirada más de cultura, ámbitos de capacitación y desarrollo que contemplen las necesidades de las mujeres, programas de mentoring, hasta actividades de comunicación para aclarar que todo esto no se trata de un movimiento feminista más, si no poder brindar oportunidades igualitarias a personas que tengan el desempeño requerido, y que a su vez aporten una mirada diferente sobre el negocio.
Pero para confirmar que la diversidad de género no es sólo una moda, si no que vino para quedarse, las palabras de la profesora Iris Bohnet (4) en el cierre de la conferencia de Harvard fueron más que contundentes: “Achicar la brecha de género, no sólo es un tema de derechos humanos, si no un comprobable imperativo de negocio, para el bienestar de nuestra sociedad”.
Nota escrita para el Instituto Madero y el programa de Mandos Medios "Liderazgo para mujeres de empresas".
por Ing. María Eugenia Rodriguez y Lic. María Victoria Hormaechea
(1) La mujer, una estrategia de negocio, Revista Apertura, Noviembre 2010.
(2) Making The Business Case For Gender Equality, Devia Temin, Forbes Magazine, Noviembre 2010.
(3) Women Matters2, McKinsey & Company Inc. 2008
(4) Professor of public policy and director of the Kennedy School's Women and Public Policy program, and co-sponsored by the Council of Women World Leaders and the World Economic Forum (Davos).
marzo 23, 2011
Acerca de la memoria y el perdón - por Alejandro Lodi
Les comparto un excelente análisis de Alejandro Lodi, en "sincronía" con el día de la memoria.
En un capítulo de la serie “Dr. House” se presenta el caso de una mujer con memoria absoluta. Como aquel otro memorioso llamado Funes en la imaginación de Borges, recuerda todo lo vivido y no puede olvidar: cuántas caídas tuvo en el año 2008, los pedidos de todos los clientes del bar donde trabajaba, las fechas en que habían concurrido y con quiénes estaban acompañados.
La mujer había empezado a presentar severos síntomas físicos que, en principio, no podían vincularse con su extraño don, ya que la memoria no es una enfermedad. No obstante, en su vida hay sufrimiento: no puede perdonar a su hermana. El inevitable recuerdo de situaciones dolorosas de las que fue víctima en el pasado le impide abrir su corazón, aunque su hermana hoy quiera estar presente e incluso se ofrezca a donarle uno de sus riñones. Cada vez que recuerda se actualiza el momento mismo de la herida, con toda su intensidad emocional intacta. Su reacción presente es la misma que la del pasado. Aún contra su deseo, no puede perdonar.
En astrología la memoria, el recuerdo y el pasado están significados en el símbolo de la Luna. Representa nuestra capacidad de hacer contacto sensible con la vida. Permite que la vida nos afecte y que podamos recibir y brindar afecto. En la Luna nuestra conciencia registra la existencia, es vulnerable al impacto de nuestros vínculos. Se nutre de ellos y queda marcada por ellos. La memoria son esas impresiones grabadas en nuestro psiquismo y, de este modo, inexorablemente ahora involucradas en la dinámica del inconsciente. Pero en esa memoria, la sensibilidad a “lo que nos hicieron”, la susceptibilidad al recuerdo de hechos en los que fuimos víctimas, prevalece al que rememora momentos de dicha. En esa evocación, además, aquellos sucesos del pasado se manifiestan con el mismo agudo dramatismo de cuando fueron presentes.
Así, la conciencia queda atrapada en la memoria. No puede dar otra respuesta que aquella misma que supo dar en el momento traumático: sentirse herida. El condicionamiento lunar no permite que esa lesión haga su proceso. La conciencia permanece en el mismo lugar, el dolor no madura, no muestra su dirección, no permite revelar la profunda comprensión de lo humano para la que fue potencialmente oportuno. La vivencia perpetua de la herida no permite que florezca lo creativo del dolor. El apego al recuerdo rechaza las oportunidades creativas del presente. Habitar el dolor da la seguridad de no exponerse al riesgo de nuevos significados de aquello que nos afectó.
El Dr. House descubre finalmente que ese aparente don de recordarlo todo es efecto de una patología. La paciente sufre un trastorno de obsesión compulsiva que, antes que manifestarse en manías de limpieza o hipocondría, se expresa en el armado de rompecabezas y en retener el recuerdo de todos los acontecimientos de su vida. Surge allí una posibilidad farmacológica de atenuar su memoria obsesiva. Adoptando cierta medicación su capacidad de recordar podría parecerse a la de todos los mortales. Sin embargo, la mujer no se anima a decidirlo. Su memoria absoluta, además de sumergirla en la pesadilla de no poder perdonar, la ha convertido en un ser singular o, más aún, especial. Disolver el agobio de la memoria es, al mismo tiempo, resignar el encanto de ser especial.
El apego a la memoria es, antes que una fatalidad, un mecanismo del ego. Astrológicamente podríamos afirmar que la Luna (la memoria del pasado) y el Sol (la sensación de identidad) traban alianza para defender a nuestra personalidad de la amenaza de lo creativo. La imagen de nosotros mismos con la que estamos identificados necesita que el pasado esté construido de determinada manera, privilegiando ciertos hechos y supeditando otros a esa hegemonía. Antes que víctimas de aquellos que en efecto nos hirieron en el pasado, es esa identidad cargada de afecto, es esa imagen de nosotros mismos que necesitamos retener, la que nos somete a su reproducción y nos impide ponernos al alcance de dimensiones más creativas que atraigan a nuestra conciencia.
Perdonar no significa olvidar. En su etimología, perdonar es ‘decidir no castigar’. Perdonar es recordar y decidir no castigar. Es la posibilidad de disolver la lógica de premio y castigo, de víctima y victimario. Asociar perdón con olvido es algo que beneficia a ambos: al victimario para que con el perdón sean olvidados sus actos impiadosos que lo colman de culpa, a la víctima para que el perdón parezca un inadmisible e injusto olvido de esas culpas. En cambio, si el perdón es recuerdo y elección de no castigar, se disuelve entonces ese circuito polarizado en el que el sufrimiento ha quedado cristalizado. La energía del sufrimiento se transforma así en potencia curativa, liberándose y disponiéndose para dar cuenta de una nueva dimensión de la realidad. Si perdón es memoria y decisión de no castigo, entonces el dolor puede madurar y mostrarnos oportunidades insospechadas. En el compromiso con la maduración del dolor la conciencia puede conjurar el hechizo de la repetición, capitalizar el pasado en una comprensión más profunda de lo humano antes que reproducirlo.
Es la fascinación con esa imagen de nosotros mismos la que nos impide expresar perdón. Sostener el recuerdo y, al mismo tiempo, decidir no castigar necesariamente va a impedir que reaccionemos desde el automatismo de la memoria de nuestra sensibilidad herida y exigirá entonces animarnos a transformar nuestra identidad, nuestra personalidad, aquello que creemos ser. La valentía necesaria para recordar y no castigar es equivalente al coraje que debemos poner en juego para cuestionar la imagen que tenemos de nosotros mismos. La valentía para perdonar es la misma que se necesita para aceptar que no somos especiales y así reconocernos en una misma raíz humana con el otro. Esa valentía es un talento del alma, no de la personalidad. Esa valentía es la condición de nuestra naturaleza compasiva, no de nuestro narcisismo.
Una y otra vez, la astrología nos recuerda que el más auténtico desafío para nuestra conciencia es aceptar la vincularidad. No somos solos. No estamos solos con nuestra imagen. Con nuestras íntimas necesidades, estamos vinculados con otros diferentes. Con nuestra vulnerable y afectiva sensibilidad, somos el creativo desafío de las relaciones.
En sincronicidad, este capítulo de la serie “Dr. House” es emitido la misma semana que en Argentina se conmemora el Día de la Memoria. ( el día jueves 24 de marzo a las 21hs)
Para ir al blog de Alejandro Lodi, hacer click aquí.
En un capítulo de la serie “Dr. House” se presenta el caso de una mujer con memoria absoluta. Como aquel otro memorioso llamado Funes en la imaginación de Borges, recuerda todo lo vivido y no puede olvidar: cuántas caídas tuvo en el año 2008, los pedidos de todos los clientes del bar donde trabajaba, las fechas en que habían concurrido y con quiénes estaban acompañados.
La mujer había empezado a presentar severos síntomas físicos que, en principio, no podían vincularse con su extraño don, ya que la memoria no es una enfermedad. No obstante, en su vida hay sufrimiento: no puede perdonar a su hermana. El inevitable recuerdo de situaciones dolorosas de las que fue víctima en el pasado le impide abrir su corazón, aunque su hermana hoy quiera estar presente e incluso se ofrezca a donarle uno de sus riñones. Cada vez que recuerda se actualiza el momento mismo de la herida, con toda su intensidad emocional intacta. Su reacción presente es la misma que la del pasado. Aún contra su deseo, no puede perdonar.
En astrología la memoria, el recuerdo y el pasado están significados en el símbolo de la Luna. Representa nuestra capacidad de hacer contacto sensible con la vida. Permite que la vida nos afecte y que podamos recibir y brindar afecto. En la Luna nuestra conciencia registra la existencia, es vulnerable al impacto de nuestros vínculos. Se nutre de ellos y queda marcada por ellos. La memoria son esas impresiones grabadas en nuestro psiquismo y, de este modo, inexorablemente ahora involucradas en la dinámica del inconsciente. Pero en esa memoria, la sensibilidad a “lo que nos hicieron”, la susceptibilidad al recuerdo de hechos en los que fuimos víctimas, prevalece al que rememora momentos de dicha. En esa evocación, además, aquellos sucesos del pasado se manifiestan con el mismo agudo dramatismo de cuando fueron presentes.
Así, la conciencia queda atrapada en la memoria. No puede dar otra respuesta que aquella misma que supo dar en el momento traumático: sentirse herida. El condicionamiento lunar no permite que esa lesión haga su proceso. La conciencia permanece en el mismo lugar, el dolor no madura, no muestra su dirección, no permite revelar la profunda comprensión de lo humano para la que fue potencialmente oportuno. La vivencia perpetua de la herida no permite que florezca lo creativo del dolor. El apego al recuerdo rechaza las oportunidades creativas del presente. Habitar el dolor da la seguridad de no exponerse al riesgo de nuevos significados de aquello que nos afectó.
El Dr. House descubre finalmente que ese aparente don de recordarlo todo es efecto de una patología. La paciente sufre un trastorno de obsesión compulsiva que, antes que manifestarse en manías de limpieza o hipocondría, se expresa en el armado de rompecabezas y en retener el recuerdo de todos los acontecimientos de su vida. Surge allí una posibilidad farmacológica de atenuar su memoria obsesiva. Adoptando cierta medicación su capacidad de recordar podría parecerse a la de todos los mortales. Sin embargo, la mujer no se anima a decidirlo. Su memoria absoluta, además de sumergirla en la pesadilla de no poder perdonar, la ha convertido en un ser singular o, más aún, especial. Disolver el agobio de la memoria es, al mismo tiempo, resignar el encanto de ser especial.
El apego a la memoria es, antes que una fatalidad, un mecanismo del ego. Astrológicamente podríamos afirmar que la Luna (la memoria del pasado) y el Sol (la sensación de identidad) traban alianza para defender a nuestra personalidad de la amenaza de lo creativo. La imagen de nosotros mismos con la que estamos identificados necesita que el pasado esté construido de determinada manera, privilegiando ciertos hechos y supeditando otros a esa hegemonía. Antes que víctimas de aquellos que en efecto nos hirieron en el pasado, es esa identidad cargada de afecto, es esa imagen de nosotros mismos que necesitamos retener, la que nos somete a su reproducción y nos impide ponernos al alcance de dimensiones más creativas que atraigan a nuestra conciencia.
Perdonar no significa olvidar. En su etimología, perdonar es ‘decidir no castigar’. Perdonar es recordar y decidir no castigar. Es la posibilidad de disolver la lógica de premio y castigo, de víctima y victimario. Asociar perdón con olvido es algo que beneficia a ambos: al victimario para que con el perdón sean olvidados sus actos impiadosos que lo colman de culpa, a la víctima para que el perdón parezca un inadmisible e injusto olvido de esas culpas. En cambio, si el perdón es recuerdo y elección de no castigar, se disuelve entonces ese circuito polarizado en el que el sufrimiento ha quedado cristalizado. La energía del sufrimiento se transforma así en potencia curativa, liberándose y disponiéndose para dar cuenta de una nueva dimensión de la realidad. Si perdón es memoria y decisión de no castigo, entonces el dolor puede madurar y mostrarnos oportunidades insospechadas. En el compromiso con la maduración del dolor la conciencia puede conjurar el hechizo de la repetición, capitalizar el pasado en una comprensión más profunda de lo humano antes que reproducirlo.
Es la fascinación con esa imagen de nosotros mismos la que nos impide expresar perdón. Sostener el recuerdo y, al mismo tiempo, decidir no castigar necesariamente va a impedir que reaccionemos desde el automatismo de la memoria de nuestra sensibilidad herida y exigirá entonces animarnos a transformar nuestra identidad, nuestra personalidad, aquello que creemos ser. La valentía necesaria para recordar y no castigar es equivalente al coraje que debemos poner en juego para cuestionar la imagen que tenemos de nosotros mismos. La valentía para perdonar es la misma que se necesita para aceptar que no somos especiales y así reconocernos en una misma raíz humana con el otro. Esa valentía es un talento del alma, no de la personalidad. Esa valentía es la condición de nuestra naturaleza compasiva, no de nuestro narcisismo.
Una y otra vez, la astrología nos recuerda que el más auténtico desafío para nuestra conciencia es aceptar la vincularidad. No somos solos. No estamos solos con nuestra imagen. Con nuestras íntimas necesidades, estamos vinculados con otros diferentes. Con nuestra vulnerable y afectiva sensibilidad, somos el creativo desafío de las relaciones.
En sincronicidad, este capítulo de la serie “Dr. House” es emitido la misma semana que en Argentina se conmemora el Día de la Memoria. ( el día jueves 24 de marzo a las 21hs)
Para ir al blog de Alejandro Lodi, hacer click aquí.
Seminario de Letras de Canciones
El seminario está dirigido a todos aquellos que, siendo músicos, poetas o simples aficionados al arte musical o literario, tengan interés en la escritura de canciones. Para ello, no se requieren conocimientos previos.
El objetivo es utilizar la poesía y la composición musical como puente creativo para escribir canciones.
Metodología
El trabajo se articula fundamentalmente en la práctica literaria y musical de la forma y el lenguaje de la canción. A través de ejercitaciones y análisis de poemas y canciones, complementado con conceptos teóricos que permiten apoyar el trabajo sobre un marco teórico. Se trabajan herramientas de lenguaje musical, poesía y texto de canciones.
Géneros utilizar para los análisis
Folklore, tango, rock, pop.
Contenidos generales
o Introducción al lenguaje musical
o Introducción a la composición
o Introducción a la poesía
o Relación entre letra y música
o Análisis literario
o Análisis de canciones
o Tipología de letras de canciones
o Recursos discursivos en las canciones
o Escritura automática
o Análisis morfológico de cada estilo (análisis de partes)
o Ejercitación literaria y de composición
o Articulación entre la canción, el cine, la pintura y el teatro
Modalidad
Duración: 8 encuentros (2 meses)
Inicio: sábado 9 de abril
Costo: $220 por mes (4 encuentros)
Inscripciones y/o consultas
letras_decanciones@hotmail.com
Víctor Dupont: 155-960-4408
Cristian Puz: 153-6799230
http://lacuerdamusic.blogspot.com/
Cupos limitados
marzo 20, 2011
Taller de introducción a la Danza Africana
Dirigido a principiantes, que quieran desarrollar la danza africana como camino de exploración a través del cuerpo, mente y espíritu.
Movimiento corporal, danzas primitivas
Círculos energéticos
Meditación en movimiento
Conexión con el universo a través de la danza de los orixas " dioses de la naturaleza"
Integración masculina femenina en lo corporal energético, bailando los elementos agua fuego tierra y aire.
LA DANZA ES EL SIMBOLO MÁS ALTO DE LA VIDA MISMA
En el canto y la danza el hombre se expresa como miembro de una comunidad superior; ha olvidado cómo se camina y se habla, y está en camino hacia el vuelo, la danza en el aire. Sus gestos mismos son de encantamiento....
Se siente un Dios, camino al éxtasis, exaltado como los Dioses en sus sueños...
La NATURALEZA, con su auténtica vos intacta, nos grita: " sé como yo". Yo la madre primordial siempre creadora entre el flujo incesante de las apariencias, siempre llevando a la existencia, siempre encontrando satisfacción en las transformaciones". Nietzsche.
Y el tambor y el latido de la tierra nos transforman y transportan a una nueva realidad de nosotros como Ser.
Te invita a participar...
Josefina Cavalli
Astróloga humanista
Coordinadora de grupos de mujeres de la Red LunaVenus
Bailarina de las danzas africanas y seguidora de la cultura primitiva, en un recorrido iniciado hace 16 años.
Modalidad
Comienzo: viernes 8 de abril 2011
Horario: de 18.30 hs a 20 hs.
Zona: Abasto
Valor del taller: $ 60
Confirmar asistencia vial mail, venir con ropa cómoda, pareos.
Próximos talleres viernes 6 y 20 de mayo
marzo 10, 2011
La sabiduría de nuestro cuerpo
Según los ancestros de diferentes partes de nuestro mundo, nuestro cuerpo es sintiente y pensante. Por ejemplo en el caso de los ancestros de las tribus australianas, cuando una persona se hiere o enferma, la tribu se reúne a su alrededor junto con el enfermo y le canta pidiéndole perdón a la herida o parte afectada. Y esta entra automáticamente en remisión y se dan curaciones milagrosas.
Lo mismo ocurre en las asombrosas curaciones de los kahunas o médicos magos hawaianos, estos entran en oración directa con la parte afectada pidiéndole perdón …en un acto de oración donde se involucran ellos, el paciente y todas las vidas durante las cuales ellos se han encontrado e involucrado con esa persona…. y se dan curaciones consideradas milagrosas.
En el conocimiento ancestral Inka, todo es reciprocidad. Uno enferma cuando se llena de energía pesada o “hucha”, por tener actitudes egoístas y no dejar fluir el “sami” o energía ligera. Por ello en las curaciones se pide a la parte del cuerpo que se armonice con la pachamama y permita que el bloqueo se equilibre. Y la persona sana.
En el caso de los Lakotas en el norte, al cuerpo se le habla para informarle que una medicina va a curarlo, y a la medicina también. Y lógicamente las personas sanan.
Como vemos, tomando algunos casos de medicina ancestral, llegamos a una interesante conclusión: Los ancestros aceptaban a las partes de nuestro cuerpo como un ser completamente inteligente y autónomo del cerebro… eso durante los últimos siglos se tomó como franca superchería o superstición… pero veamos ahora los descubrimientos más recientes de la ciencia…te vas a quedar estupefacta(o).
La sabiduría del cuerpo es un buen punto de acceso a las dimensiones ocultas de la vida: es totalmente invisible, pero innegable. Los investigadores médicos empezaron a aceptar este hecho a mediados de los años ochenta. Anteriormente se consideraba que la capacidad de la inteligencia era exclusiva del cerebro, pero entonces se descubrieron indicios de inteligencia en el sistema inmune y luego en el digestivo.
LA INTELIGENCIA DEL SISTEMA INMUNE
La Dra. Bert descubrió (y luego lo confirmaron otros científicos), que existen tipos receptores inteligentes no sólo en las células cerebrales, sino en todas las células de todas partes del cuerpo (les llamaron en un principio neuropéptidos). Cuando comenzaron a observar las células del sistema inmunológico, por ejemplo, las que protegen contra el cáncer, las infecciones, etc., encontraron receptores de los mismos tipos que en el cerebro. En otras palabras, tus células inmunológicas, las que te protegen del cáncer y de las infecciones, están literalmente vigilando cada pensamiento tuyo, cada emoción, cada concepto que emites, cada deseo que tienes. Cada pequeña célula T y B del sistema inmunológico, produce las mismas sustancias químicas que produce el cerebro cuando piensa. Esto, lo hace todo muy interesante, porque ahora podemos decir que las células inmunológicas son pensantes. No son tan elaboradas, como lo es la célula cerebral que puede hacerlo en inglés o castellano, pero sí piensa, siente, se emociona y desea, se alegra, se entristece, etc. Y ello es la causa de enfermedades, de stress ,cáncer..etc…cuando te deprimes entran en huelga y dejan pasar los virus que se instala en tu cuerpo.
LA INTELIGENCIA DEL SISTEMA DIGESTIVO.
Hace diez años parecía absurdo hablar de inteligencia en los intestinos. Se sabía que el revestimiento del tracto digestivo posee miles de terminaciones nerviosas, pero se les consideraba simples extensiones del sistema nervioso, un medio para mantener la insulsa tarea de extraer sustancias nutritivas del alimento. Hoy sabemos que, después de todo, los intestinos no son tan insulsos. Estas células nerviosas que se extienden por el tracto digestivo forman un fino sistema que reacciona a sucesos externos: un comentario perturbador en el trabajo, un peligro inminente, la muerte de un familiar. Las reacciones del estómago son tan confiables como los pensamientos del cerebro, e igualmente complicadas.
LA INTELIGENCIA DEL HÍGADO
Las células de colon, hígado y estómago también piensan, sólo que no con el lenguaje verbal del cerebro. Lo que llamamos “reacción visceral” es apenas un indicio de la compleja inteligencia de estos miles de millones de células.
En una revolución médica radical, los científicos han accedido a una dimensión oculta que nadie sospechaba: las células nos han superado en inteligencia durante millones de años.
LA INTELIGENCIA DEL CORAZÓN
Muchos creen que la conciencia se origina únicamente en el cerebro. Recientes investigaciones científicas sugieren de hecho que la conciencia emerge del cerebro y del cuerpo actuando juntos. Una creciente evidencia sugiere que el corazón juega un papel particularmente significante en este proceso. Mucho más que una simple bomba, como alguna vez se creyó, el corazón es reconocido actualmente por los científicos como un sistema altamente complejo, con su propio y funcional “cerebro”. O sea el corazón tiene un cerebro o inteligencia. Según nuevas investigaciones en el campo de la Neurocardiología, el corazón es un órgano sensorial y un sofisticado centro para recibir y procesar información. El sistema nervioso dentro del corazón (o el “cerebro del corazón”) lo habilita para aprender, recordar, y para realizar decisiones funcionales independientemente de la corteza cerebral. Aparte de la extensa red de comunicación nerviosa que conecta al corazón con el cerebro y con el resto de cuerpo, el corazón transmite información al cerebro y al cuerpo interactuando a través de un campo eléctrico.
El corazón genera el más poderoso y más extenso campo eléctrico del cuerpo. Comparado con el producido por el cerebro, el componente eléctrico del campo del corazón es algo así como 60 veces más grande en amplitud, y penetra a cada célula del cuerpo. El componente magnético es aproximadamente 5000 veces más fuerte que el campo magnético del cerebro y puede ser detectado a varios pies de distancia del cuerpo con magnetómetros sensibles.
RECOMENDACIONES:
Las investigaciones del Instituto HeartMath sugieren que respirando con Actitud, es una herramienta que le ayuda a sincronizar su corazón, mente y cuerpo para darle una coherencia psicofisiológica más poderosa. Al usar esta técnica regularmente pruebe 5 veces al día, usted desarrollará la habilidad para realizar un cambio de actitud durable. Con Respirando con Actitud, usted se enfoca en su corazón y en el plexo solar mientras respira con una actitud positiva. El corazón automáticamente armonizará la energía entre el corazón, mente y cuerpo, incrementando la conciencia y la claridad.
La Técnica de Respirar con Actitud.
1. Enfóquese en su corazón mientras inhala. Mientras exhala enfóquese en el plexo solar. El plexo solar se encuentra unas 4 pulgadas debajo del corazón, justo debajo del esternón donde los lados derecho e izquierdo de la caja torácica se juntan.
2. Practique inhalar a través del corazón y exhalar a través de la caja torácica durante 30 segundos o más para ayudar a anclar su atención y su energía ahí. Después escoja alguna actitud o pensamiento positivo para inhalar o exhalar durante esos 30 segundos o más. Por ejemplo, usted puede inhalar una actitud de aprecio y exhalar una de atención
3. Seleccione actitudes para respirar que le ayuden a compensar las emociones negativas y de desequilibrio de las situaciones por las que usted esta atravesando. Respire profundamente con la intención de dirigirse hacia el sentimiento de esa actitud. Por ejemplo, usted puede inhalar una actitud de balance y exhalar una actitud de misericordia, o puede exhalar una actitud de amor y exhalar una actitud de compasión
Practique diferentes combinaciones de actitudes que usted quiera desarrollar. Puede decir en voz alta:
Respiro Sinceridad, Respiro Coraje, Respiro Tranquilidad, Respiro Gratitud o cualquier actitud o sentimiento que usted quiere o necesite. Incluso si usted no siente el cambio de actitud al principio, haciendo un esfuerzo genuino para cambiar, al menos le ayudará a alcanzar un estado neutral. En el cual, usted tendrá más objetividad y ahorrará energía.
Enviado por: Armando Saucedo
Imagen: Alex Grey
Lo mismo ocurre en las asombrosas curaciones de los kahunas o médicos magos hawaianos, estos entran en oración directa con la parte afectada pidiéndole perdón …en un acto de oración donde se involucran ellos, el paciente y todas las vidas durante las cuales ellos se han encontrado e involucrado con esa persona…. y se dan curaciones consideradas milagrosas.
En el conocimiento ancestral Inka, todo es reciprocidad. Uno enferma cuando se llena de energía pesada o “hucha”, por tener actitudes egoístas y no dejar fluir el “sami” o energía ligera. Por ello en las curaciones se pide a la parte del cuerpo que se armonice con la pachamama y permita que el bloqueo se equilibre. Y la persona sana.
En el caso de los Lakotas en el norte, al cuerpo se le habla para informarle que una medicina va a curarlo, y a la medicina también. Y lógicamente las personas sanan.
Como vemos, tomando algunos casos de medicina ancestral, llegamos a una interesante conclusión: Los ancestros aceptaban a las partes de nuestro cuerpo como un ser completamente inteligente y autónomo del cerebro… eso durante los últimos siglos se tomó como franca superchería o superstición… pero veamos ahora los descubrimientos más recientes de la ciencia…te vas a quedar estupefacta(o).
La sabiduría del cuerpo es un buen punto de acceso a las dimensiones ocultas de la vida: es totalmente invisible, pero innegable. Los investigadores médicos empezaron a aceptar este hecho a mediados de los años ochenta. Anteriormente se consideraba que la capacidad de la inteligencia era exclusiva del cerebro, pero entonces se descubrieron indicios de inteligencia en el sistema inmune y luego en el digestivo.
LA INTELIGENCIA DEL SISTEMA INMUNE
La Dra. Bert descubrió (y luego lo confirmaron otros científicos), que existen tipos receptores inteligentes no sólo en las células cerebrales, sino en todas las células de todas partes del cuerpo (les llamaron en un principio neuropéptidos). Cuando comenzaron a observar las células del sistema inmunológico, por ejemplo, las que protegen contra el cáncer, las infecciones, etc., encontraron receptores de los mismos tipos que en el cerebro. En otras palabras, tus células inmunológicas, las que te protegen del cáncer y de las infecciones, están literalmente vigilando cada pensamiento tuyo, cada emoción, cada concepto que emites, cada deseo que tienes. Cada pequeña célula T y B del sistema inmunológico, produce las mismas sustancias químicas que produce el cerebro cuando piensa. Esto, lo hace todo muy interesante, porque ahora podemos decir que las células inmunológicas son pensantes. No son tan elaboradas, como lo es la célula cerebral que puede hacerlo en inglés o castellano, pero sí piensa, siente, se emociona y desea, se alegra, se entristece, etc. Y ello es la causa de enfermedades, de stress ,cáncer..etc…cuando te deprimes entran en huelga y dejan pasar los virus que se instala en tu cuerpo.
LA INTELIGENCIA DEL SISTEMA DIGESTIVO.
Hace diez años parecía absurdo hablar de inteligencia en los intestinos. Se sabía que el revestimiento del tracto digestivo posee miles de terminaciones nerviosas, pero se les consideraba simples extensiones del sistema nervioso, un medio para mantener la insulsa tarea de extraer sustancias nutritivas del alimento. Hoy sabemos que, después de todo, los intestinos no son tan insulsos. Estas células nerviosas que se extienden por el tracto digestivo forman un fino sistema que reacciona a sucesos externos: un comentario perturbador en el trabajo, un peligro inminente, la muerte de un familiar. Las reacciones del estómago son tan confiables como los pensamientos del cerebro, e igualmente complicadas.
LA INTELIGENCIA DEL HÍGADO
Las células de colon, hígado y estómago también piensan, sólo que no con el lenguaje verbal del cerebro. Lo que llamamos “reacción visceral” es apenas un indicio de la compleja inteligencia de estos miles de millones de células.
En una revolución médica radical, los científicos han accedido a una dimensión oculta que nadie sospechaba: las células nos han superado en inteligencia durante millones de años.
LA INTELIGENCIA DEL CORAZÓN
Muchos creen que la conciencia se origina únicamente en el cerebro. Recientes investigaciones científicas sugieren de hecho que la conciencia emerge del cerebro y del cuerpo actuando juntos. Una creciente evidencia sugiere que el corazón juega un papel particularmente significante en este proceso. Mucho más que una simple bomba, como alguna vez se creyó, el corazón es reconocido actualmente por los científicos como un sistema altamente complejo, con su propio y funcional “cerebro”. O sea el corazón tiene un cerebro o inteligencia. Según nuevas investigaciones en el campo de la Neurocardiología, el corazón es un órgano sensorial y un sofisticado centro para recibir y procesar información. El sistema nervioso dentro del corazón (o el “cerebro del corazón”) lo habilita para aprender, recordar, y para realizar decisiones funcionales independientemente de la corteza cerebral. Aparte de la extensa red de comunicación nerviosa que conecta al corazón con el cerebro y con el resto de cuerpo, el corazón transmite información al cerebro y al cuerpo interactuando a través de un campo eléctrico.
El corazón genera el más poderoso y más extenso campo eléctrico del cuerpo. Comparado con el producido por el cerebro, el componente eléctrico del campo del corazón es algo así como 60 veces más grande en amplitud, y penetra a cada célula del cuerpo. El componente magnético es aproximadamente 5000 veces más fuerte que el campo magnético del cerebro y puede ser detectado a varios pies de distancia del cuerpo con magnetómetros sensibles.
RECOMENDACIONES:
Las investigaciones del Instituto HeartMath sugieren que respirando con Actitud, es una herramienta que le ayuda a sincronizar su corazón, mente y cuerpo para darle una coherencia psicofisiológica más poderosa. Al usar esta técnica regularmente pruebe 5 veces al día, usted desarrollará la habilidad para realizar un cambio de actitud durable. Con Respirando con Actitud, usted se enfoca en su corazón y en el plexo solar mientras respira con una actitud positiva. El corazón automáticamente armonizará la energía entre el corazón, mente y cuerpo, incrementando la conciencia y la claridad.
La Técnica de Respirar con Actitud.
1. Enfóquese en su corazón mientras inhala. Mientras exhala enfóquese en el plexo solar. El plexo solar se encuentra unas 4 pulgadas debajo del corazón, justo debajo del esternón donde los lados derecho e izquierdo de la caja torácica se juntan.
2. Practique inhalar a través del corazón y exhalar a través de la caja torácica durante 30 segundos o más para ayudar a anclar su atención y su energía ahí. Después escoja alguna actitud o pensamiento positivo para inhalar o exhalar durante esos 30 segundos o más. Por ejemplo, usted puede inhalar una actitud de aprecio y exhalar una de atención
3. Seleccione actitudes para respirar que le ayuden a compensar las emociones negativas y de desequilibrio de las situaciones por las que usted esta atravesando. Respire profundamente con la intención de dirigirse hacia el sentimiento de esa actitud. Por ejemplo, usted puede inhalar una actitud de balance y exhalar una actitud de misericordia, o puede exhalar una actitud de amor y exhalar una actitud de compasión
Practique diferentes combinaciones de actitudes que usted quiera desarrollar. Puede decir en voz alta:
Respiro Sinceridad, Respiro Coraje, Respiro Tranquilidad, Respiro Gratitud o cualquier actitud o sentimiento que usted quiere o necesite. Incluso si usted no siente el cambio de actitud al principio, haciendo un esfuerzo genuino para cambiar, al menos le ayudará a alcanzar un estado neutral. En el cual, usted tendrá más objetividad y ahorrará energía.
Enviado por: Armando Saucedo
Imagen: Alex Grey
febrero 17, 2011
Poema - Besos por Gabriela Mistral
Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.
Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.
Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.
Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.
¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.
¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.
Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.
enero 31, 2011
La curación del cuerpo a través del alma - C. Myss
Tarde o temprano todos los seres humanos enfermamos y el dolor reduce nuestra capacidad para el trabajo y el placer, llegando incluso a arrebatarnos la vida. Sin embargo pocas son las personas conscientes de que la enfermedad aparece cuando malgastamos nuestra energía. Permitimos que nos la roben o la encarrilamos hacia objetivos erróneos. Comprenderlo así nos abre el camino de la auto curación, un milagro posible si interpretamos las dolencias del cuerpo como lo que lo de verdad son: expresiones de un malestar espiritual que SI tiene curación. Los miedos, las fobias, la falta de autoestima o el afán excesivo de control pueden tener repercusiones físicas insólitas y de difícil diagnostico, que solo podemos resolver aprendiendo a mantenernos en contacto con nuestro YO más hondo.Aprender el leguaje del sistema energético humano es un medio para comprendernos a nosotros mismos, un medio para salir airosos de estos retos espirituales. Al comprender la anatomía de la energía identificará las pautas o modalidades de nuestra vida, y la profunda interrelación que existen en el funcionamiento de mente, cuerpo y espíritu. Este conocimiento propio nos proporcionará placer y paz mental, y al mismo tiempo lo conducirá a la curación emocional y psíquica.
Nos rodea una energía emocional generada por experiencias interiores y exteriores, tanto las positivas como las negativas. Esta fuerza influye en el tejido físico interno del cuerpo. De esta manera, la biografía de una persona, es decir, las experiencias que conforman su vida, se convierte en su biología.
LA BIOGRAFIA SE CONVIERTE EN BIOLOGIA. Nuestro cuerpo contiene nuestra historia, todos los capítulos, párrafos, versos, línea a línea, de todos los acontecimientos y relaciones de nuestra vida. Un miedo, por ejemplo, activa todos los sistemas corporales, el estomago se tensa, el ritmo cardiaco se acelera y tal vez el cuerpo comienza a sudar. Un pensamiento amoroso puede relajar todo el cuerpo
Todos tenemos sentimientos negativos, pero no toda aptitud negativa produce enfermedad. Para crear enfermedad, las emociones negativas tienen que ser dominantes, por ejemplo, una persona puede saber que debe de perdonar a alguien, pero decide que continuar enfadada le da más poder. Continuar obsesivamente enfadada la hace más propensa a desarrollar una enfermedad porque la consecuencia energética de una obsesión negativa es la impotencia. La energía es poder, y transmitir energía al pasado pensando insistentemente en acontecimientos penosos resta poder al cuerpo, (o sea lo debilita) y puede conducir a la enfermedad. El poder (que nos da la energía) es esencial para sanar y para conservar la salud. Las aptitudes que generan sensación de impotencia no solo conducen a una falta de estima propia, sino que también agotan la energía del cuerpo físico y debilitan la salud en general.
EL PODER PERSONAL ES NECESARIO PARA LA SALUD... Muchas personas desarrollan una enfermedad cuando pierden algo que para ellas representa poder, como dinero, un trabajo o cuando pierden a alguien a quien han investido de poder o de su identidad, como el cónyuge, un progenitor o un hijo. Nuestra relación con el poder está en el núcleo de nuestra salud. Para que una terapia alternativa tenga éxito es necesario que el paciente tenga un concepto interno del poder, una capacidad para generar energía interna y recursos emocionales, como por ejemplo, creer en su autosuficiencia. Es necesario tomar conciencia de lo que nos da poder. La curación de cualquier enfermedad se facilita identificando nuestros símbolos de poder y escuchando los mensajes que el cuerpo y las intuiciones nos envían acerca de ellos.
LA PERSONA PUEDE SANARSE SOLA. Curación total y cura no son lo mismo. Se produce una "cura" cuando la persona ha logrado controlar o detener el avance físico de una enfermedad. Curar una enfermedad física, sin embargo, no significa necesariamente que se haya aliviado también el estrés emocional y psíquico que formaba parte de ella. En este caso es muy posible, y con frecuencia probable, que la enfermedad reaparezca.
El proceso de la cura es pasivo, es decir, el paciente se inclina a ceder su autoridad al médico y al tratamiento prescrito, en lugar de desafiar activamente la enfermedad y recuperar la salud. La curación en cambio es un proceso activo e interno que implica investigar las aptitudes, los recuerdos y las creencias con el deseo de liberarse de todas las pautas negativas que impiden la total recuperación emocional y espiritual.
Conseguir salud, felicidad y equilibrio energético se reduce a centrar más la atención en lo positivo que en lo negativo, y a vivir de una manera espiritualmente coherente con lo que sabemos que es la verdad.
LA CONCIENCIA Y SU CONEXION CON LA CURACION. Durante las cuatro últimas décadas se ha escrito mucho sobre el papel de la mente en la salud, nuestras actitudes tienen un papel importantísimo en la creación y la destrucción de la salud corporal. La depresión, por ejemplo, no solo afecta a la capacidad de sanar, sino que deteriora directamente el sistema inmunitario. El enfado, la amargura, la rabia y el resentimiento obstaculizan el proceso de curación, o lo impiden totalmente. La voluntad de sanar tiene un enorme poder, y sin ese poder interior una enfermedad suele salirse con la suya.
LA CONCIENCIA Y LA MUERTE. ¿Significa esto que las personas que no se curan no han conseguido ampliar su conciencia?, NO, en absoluto. Morir no significa no haber sanado. La muerte es una parte inevitable de la vida. La realidad es que muchas personas si se curan de sus tormentos emocionales y psíquicos, y por lo tanto mueren "sanadas".
Al igual que nacemos en el momento idóneo para que nuestra energía entre en la tierra, también hay un momento idóneo para dejar la tierra, No tenemos que morir con dolor y enfermedad. La mente consciente es capaz de liberal el espíritu del cuerpo sin tener que soportar el dolor del deterioro físico. Esta elección la podemos tomar todos.
Tomar conciencia significa cambiar las reglas según las cuales vivimos y las creencias que conservamos. Nuestros recuerdos y aptitudes son literalmente las reglas que determinan la calidad de vida y la fuerza de los lazos con los demás.
¿PUEDEN SER CURADAS TODAS LAS ENFERMEDADES?, Si, por supuesto, pero eso no quiere decir que todas las enfermedades van a ser curadas. A veces una persona tiene que soportar una enfermedad por motivos que le servirán para afrontar sus miedos y su negatividad. Y a veces a una persona le ha llegado la hora de morir. La muerte no es el enemigo, es el miedo a la muerte.
Autora Caroline Myss,Ph.D.
Compartido por Semillas de Luz Network
enero 27, 2011
Poema - Conexión
"La mujer sabia mantiene su conexión
con todas las cosas al soltarlas.
El niño que se apega a su pecho
no se hace hombre.
Suelta.
La niña que vive de los sueños de su
madre no se hace mujer.
Suelta.
La red que sostiene a la araña no puede
verse. Sin embargo, mantiene la conexión
que le da libertad y seguridad.
Suelta. "
Poema 7
de "El Tao de las Mujeres"
con todas las cosas al soltarlas.
El niño que se apega a su pecho
no se hace hombre.
Suelta.
La niña que vive de los sueños de su
madre no se hace mujer.
Suelta.
La red que sostiene a la araña no puede
verse. Sin embargo, mantiene la conexión
que le da libertad y seguridad.
Suelta. "
Poema 7
de "El Tao de las Mujeres"
enero 17, 2011
El fin de una relación - por Thomas Moore
Les comparto una mirada sensible, profunda, amorosa y a mi entender muy sanadora, sobre el final de las relaciones. El texto es un resumen y una libre traducción del libro de Thomas Moore, Soul Mates.
Sombras de la intimidad - Finales
El fin de una relación es tan misterioso como sus comienzos. En los orígenes de la relación frecuentemente el destino juega un rol importante, y a medida que pasa el tiempo, el destino continúa dándole a la relación sus giros inesperados. Sin embargo cuando un matrimonio termina, tendemos a buscar causas racionales para culpar a una de las partes por cometer el crimen de finalizar el vínculo.
Si vamos a honrar al alma en las relaciones, tendremos que hacerlo también, mismo si fuera necesario, a través de su final. (…) Culpar al otro por el fin de la relación es entendible, como una manera de evitar el dolor causado por las inexorables, y a veces inhumanas demandas del destino, pero al evitar el dolor es probable que nos condenemos a años de ser perseguidos por las mismas emociones e imágenes de las que estamos intentando escapar.
(…) El alma en una relación no solo está contenida en cada individuo, también está contenida en la relación en sí misma. Culpar al otro por el fin de la relación pasa por alto el espíritu que ha sido modelado desde el impulso inicial del amor. La amargura alrededor del fin de una relación puede emerger de una gran lucha del ego contra el destino, de la voluntad individual contra los factores impersonales. Podemos creer que queremos más que nada en el mundo que la relación continúe, pero la relación en sí misma generalmente señala sus limitaciones, como los signos de la vejez señalan la muerte.
Parte del dolor que sentimos en el cierre de una relación es que evoca memorias de otros finales, o de temáticas de cierre en si mismas. Es entendible que estemos reacios a entrar en esos profundos sentimientos que nos recuerdan a la muerte en todas sus formas.
(…) No es inusual que sólo uno de los compañeros vea que la relación está terminada. Esa persona entonces puede que pase a través de la terrible lucha y el doloroso proceso de decisión para forzar un cambio que jamás hubiese deseado. El otro es probable que encuentre extremadamente difícil reconocer las mismas señales, o quizás encuentro difícil tolerar el destino y salga a culpar al otro por causar el fin de la relación.
(…) Como con la muerte, otros tipos de finales pueden aparecer de la nada y contradecir todo lo que consideramos valioso y verdadero. La Muerte nos desconcierta en el momento que aparece y también nos desconcierta con su aparente indiferencia a los planes y deseos humanos; el fin de una relación puede de una manera similar, lanzarnos a las interminables preguntas sobre su significado. (…) Quizás podríamos prepararnos para los cambios de destino de una relación, incluyendo el final, a través de tener una visión que no se limite a las necesidades y preocupaciones personales. Honrar el misterio en una relación nos permite poner nuestra voluntad sobre su forma y duración en un contexto mayor, y podemos así entregar parte de nuestra ansiedad y esfuerzo.
Puede pasar que cada persona juegue un rol distinto de la muerte en el cierre de la relación; uno siente la necesidad de seguir adelante, y el otro siente la pérdida y el abandono. Esta es una condición que la psicología arquetípica llama “arquetipo dividido”: la realidad tiene dos partes, pero en cambio de que la persona experimente las dos, las dos partes están divididas entre las dos personas. Desafortunadamente, el alma desaparece en esta división, por que ninguna de las dos personas puede sentir la genuina tensión que la vida ha introducido. De hecho, la división sirve como una protección contra las necesidades del destino y la voluntad mayor. En estas situaciones es útil considerar que parte del misterio uno ha perdido o le ha dado al otro. Tomar el todo, es una manera de recuperar el alma.
El mejor consejo para las personas que no pueden terminar una relación no satisfactoria puede ser dejar de esperar algo de la otra persona. Probablemente lo que sea que es nunca vendrá, y la dinámica de enfocar la atención en el otro puede ser una forma de mantener al alma acorralada. No es la otra persona que tiene que ser nuestro foco, si no el alma misma, con todos sus misterios e iniciativas.
Generalmente asumimos que una vez que dos personas se han unido, no deberían separarse; sin embargo las relaciones están siempre terminando, y la gente se distancia naturalmente mientras se abren nuevas conexiones. No estoy sugiriendo que simplemente deberíamos ser realistas y aceptar la amarga verdad de que las relaciones acaban; el sentido que vayan a seguir para toda la vida es parte de hacer nuevas conexiones. Pero cuando Si acaban, puede que tengamos que enfrentar la oscura y demandante voluntad de los dioses, que muchas veces va en contra de la voluntad humana. Podemos llevarnos la lección a casa y guardarla en nuestros corazones – la vida es un constante intercambio entre la voluntad humana y la divina providencia. Necesitamos el coraje para planear y crear vida, tanto como la piedad del tipo mas profundo en relación a los misterios que la sostienen. Se nos pide a cada uno de nosotros que seamos al mismo tiempo existencialistas y piadosos, responsables y receptivos, prácticos e inmensamente imaginativos.
(…) La pérdida del amor y la intimidad puede ser una profunda forma de iniciación. Paradójicamente, iniciación significa comienzos, y sin embargo las iniciaciones más poderosas implican siempre algún tipo de muerte. (…) La idea de que una relación que se termina es una iniciación no es sólo una metáfora. El dolor de la ruptura de una relación es el dolor que siente el neófito cuando está siendo iniciado en nuevos niveles de conciencia. Es un movimiento arduo hacia fuera de lo pragmático, fuera de la actitud auto-suficiente, y hacia una sensibilidad religiosa, una conciencia de dependencia última y un vivir realmente responsable. Uno descubre una y otra vez en ese dolor que la responsabilidad no es puramente subjetiva, o una posición activa; incluye un reconocimiento de los factores misteriosos que influencian y estructuran nuestra vida diaria. A través de estas iniciaciones, nos movemos hacia la sensibilidad de lo sagrado. A través de experimentarlas plenamente, nuestra propia postura hacia la vida puede cambiar de estar centrados en el ego a una genuinamente religiosa manera de vivir.
(…) Sostener un final –muerte del alma- sin las defensas de la culpa, las explicaciones, o las resoluciones permite al alma alcanzar nuevos niveles de existencia, que solo las iniciaciones pueden ofrecer. En el mundo del afuera el logro hasta puede parecer como una derrota, pero para el alma, las experiencias de muerte como estas son el verdadero camino hacia nuevos comienzos.
(…) Todos los cierres tienen el potencial del comienzo y todos los comienzos llevan la potencial semilla del cierre. El estilo de vida “premeditado” siente el final como una contradicción, pero la imaginación del espíritu, construida de pequeñas iniciaciones, mira desde un diferente sentido de tiempo, reconociendo que los comienzos y cierres traen uno al otro una manera misteriosa que solo puede ser apreciada con una sensibilidad que puede captar la sagrada dimensión de la vida diaria.
(…) Muchas veces al final de una relación una persona pensará, “hay algo malo en mi, no puede tener una relación duradera, otras personas están felices juntas, mientras que yo estoy condenado a la soledad”. Seguramente los sentimientos de depresión y desilusión que acompañan los cierres son apropiados, y si no se toman literalmente y personalmente, hay hasta un nivel de verdad en estas reacciones. El sentimiento de ser inadecuado puede ser una respuesta a una conciencia de nuevos niveles de relacionarse y ser y hay veces que puede ser que necesitemos sentirnos inadecuados. Pero el hundirnos literalmente en esos sentimientos puede interferir con la iniciación que está siendo ofrecida. En cambio de decir “yo” no soy capaz de tener intimidad –un sentimiento narcisista que no nos lleva a ningún lado- podríamos decir, “mi alma está pidiendo mas de mi en las relaciones, tengo la oportunidad ahora de estar cerca de otra persona en una manera mas profunda”.
(…) No hay nada malo en pensar a donde he “fallado” en la relación. El problema aparece solo cuando ese examen se vuelve en una auto compasión crónica y en auto-enjuiciamiento narcisista. El examen de conciencia, un rito asociado con la iniciación, no tiene nada que ver con el auto-enjuiciamiento masoquista; es el alma en una honesta exploración de si misma.
(…) Si resistimos el dolor de la separación, cortamos la posibilidad de una iniciación. Si abrazamos el dolor, no solo encontramos un comienzo que no es simplemente una repetición de las experiencias anteriores, si no que también podemos encontrar el consuelo de saber que de una manera misteriosa, actuado por el destino y no por la intención humana, la relación ha sido completada. En la vida puede ser un fracaso, pero para el alma la relación ha llegado a su término exitosamente.
(…) Divorcio y desvío/”diversion”, están íntimamente relacionadas, ambas vienen del latín divertere. Esta etimología sugiere que el divorcio no es un fracaso de las partes en mantener sus compromisos, si no una evidencia de la tendencia del destino de llevarnos en direcciones diferentes.
(…) Si pudiésemos sentir la seriedad de nuestra imaginación, no necesitaríamos racionalizar todo para poder llegar a las decisiones de la vida sin culpa, y nuestras decisiones no se sentirían tan incompletas si las hiciéramos conectados a nuestra alma, dándole autoridad a la intuición y a las expresiones que vienen de nuestro interior.
El futuro de nuestras relaciones pasadas
(…) Aparentemente hay algo en cada relación que es eterno, que continúa por siempre, que quiere ser eximido de las decisiones de la vida de cortar lazos.
(…) Hay solo unas cuantas personas que llegamos a conocer en nuestras vidas, y aun un número menor con quienes llegamos a vivir íntimamente. Estas relaciones son importantes para el alma, cualquier sea la decisión que tomemos en el mundo. Nos inician a nosotros mismos. Dan forma a nuestra vida, no sólo a la historia de nuestra biografía, pero si no también al carácter de nuestra alma. En la vida el cambio y el olvido pueden dar la impresión de que las relaciones son temporarias y condicionadas a los eventos del tiempo, pero para el alma, el recuerdo y la conexión eterna son más importantes.
(…) El fin de una relación es un tiempo de emociones difíciles, fantasías desafiantes y vulnerabilidad extrema. Es también un momento crucial para el alma, una oportunidad para que aparezca un nuevo nivel de apertura o un retiro a la rigidez. Si pudiésemos pensar en el alma, y no sólo en la personalidad o en nuestra protección emocional, podríamos encontrar que el final es una puerta que se abre a un mundo desconocido y prometedor. También podríamos descubrir que es posible en un final danzar con los ritmos y el camino del destino, y no sólo sobrevivir, si no entrar en un mundo desconocido de vitalidad inigualable.
Traducción libre
Del libro Soul Mates - por Thomas Moore
Sombras de la intimidad - Finales
El fin de una relación es tan misterioso como sus comienzos. En los orígenes de la relación frecuentemente el destino juega un rol importante, y a medida que pasa el tiempo, el destino continúa dándole a la relación sus giros inesperados. Sin embargo cuando un matrimonio termina, tendemos a buscar causas racionales para culpar a una de las partes por cometer el crimen de finalizar el vínculo.
Si vamos a honrar al alma en las relaciones, tendremos que hacerlo también, mismo si fuera necesario, a través de su final. (…) Culpar al otro por el fin de la relación es entendible, como una manera de evitar el dolor causado por las inexorables, y a veces inhumanas demandas del destino, pero al evitar el dolor es probable que nos condenemos a años de ser perseguidos por las mismas emociones e imágenes de las que estamos intentando escapar.
(…) El alma en una relación no solo está contenida en cada individuo, también está contenida en la relación en sí misma. Culpar al otro por el fin de la relación pasa por alto el espíritu que ha sido modelado desde el impulso inicial del amor. La amargura alrededor del fin de una relación puede emerger de una gran lucha del ego contra el destino, de la voluntad individual contra los factores impersonales. Podemos creer que queremos más que nada en el mundo que la relación continúe, pero la relación en sí misma generalmente señala sus limitaciones, como los signos de la vejez señalan la muerte.
Parte del dolor que sentimos en el cierre de una relación es que evoca memorias de otros finales, o de temáticas de cierre en si mismas. Es entendible que estemos reacios a entrar en esos profundos sentimientos que nos recuerdan a la muerte en todas sus formas.
(…) No es inusual que sólo uno de los compañeros vea que la relación está terminada. Esa persona entonces puede que pase a través de la terrible lucha y el doloroso proceso de decisión para forzar un cambio que jamás hubiese deseado. El otro es probable que encuentre extremadamente difícil reconocer las mismas señales, o quizás encuentro difícil tolerar el destino y salga a culpar al otro por causar el fin de la relación.
(…) Como con la muerte, otros tipos de finales pueden aparecer de la nada y contradecir todo lo que consideramos valioso y verdadero. La Muerte nos desconcierta en el momento que aparece y también nos desconcierta con su aparente indiferencia a los planes y deseos humanos; el fin de una relación puede de una manera similar, lanzarnos a las interminables preguntas sobre su significado. (…) Quizás podríamos prepararnos para los cambios de destino de una relación, incluyendo el final, a través de tener una visión que no se limite a las necesidades y preocupaciones personales. Honrar el misterio en una relación nos permite poner nuestra voluntad sobre su forma y duración en un contexto mayor, y podemos así entregar parte de nuestra ansiedad y esfuerzo.
Puede pasar que cada persona juegue un rol distinto de la muerte en el cierre de la relación; uno siente la necesidad de seguir adelante, y el otro siente la pérdida y el abandono. Esta es una condición que la psicología arquetípica llama “arquetipo dividido”: la realidad tiene dos partes, pero en cambio de que la persona experimente las dos, las dos partes están divididas entre las dos personas. Desafortunadamente, el alma desaparece en esta división, por que ninguna de las dos personas puede sentir la genuina tensión que la vida ha introducido. De hecho, la división sirve como una protección contra las necesidades del destino y la voluntad mayor. En estas situaciones es útil considerar que parte del misterio uno ha perdido o le ha dado al otro. Tomar el todo, es una manera de recuperar el alma.
El mejor consejo para las personas que no pueden terminar una relación no satisfactoria puede ser dejar de esperar algo de la otra persona. Probablemente lo que sea que es nunca vendrá, y la dinámica de enfocar la atención en el otro puede ser una forma de mantener al alma acorralada. No es la otra persona que tiene que ser nuestro foco, si no el alma misma, con todos sus misterios e iniciativas.
Generalmente asumimos que una vez que dos personas se han unido, no deberían separarse; sin embargo las relaciones están siempre terminando, y la gente se distancia naturalmente mientras se abren nuevas conexiones. No estoy sugiriendo que simplemente deberíamos ser realistas y aceptar la amarga verdad de que las relaciones acaban; el sentido que vayan a seguir para toda la vida es parte de hacer nuevas conexiones. Pero cuando Si acaban, puede que tengamos que enfrentar la oscura y demandante voluntad de los dioses, que muchas veces va en contra de la voluntad humana. Podemos llevarnos la lección a casa y guardarla en nuestros corazones – la vida es un constante intercambio entre la voluntad humana y la divina providencia. Necesitamos el coraje para planear y crear vida, tanto como la piedad del tipo mas profundo en relación a los misterios que la sostienen. Se nos pide a cada uno de nosotros que seamos al mismo tiempo existencialistas y piadosos, responsables y receptivos, prácticos e inmensamente imaginativos.
(…) La pérdida del amor y la intimidad puede ser una profunda forma de iniciación. Paradójicamente, iniciación significa comienzos, y sin embargo las iniciaciones más poderosas implican siempre algún tipo de muerte. (…) La idea de que una relación que se termina es una iniciación no es sólo una metáfora. El dolor de la ruptura de una relación es el dolor que siente el neófito cuando está siendo iniciado en nuevos niveles de conciencia. Es un movimiento arduo hacia fuera de lo pragmático, fuera de la actitud auto-suficiente, y hacia una sensibilidad religiosa, una conciencia de dependencia última y un vivir realmente responsable. Uno descubre una y otra vez en ese dolor que la responsabilidad no es puramente subjetiva, o una posición activa; incluye un reconocimiento de los factores misteriosos que influencian y estructuran nuestra vida diaria. A través de estas iniciaciones, nos movemos hacia la sensibilidad de lo sagrado. A través de experimentarlas plenamente, nuestra propia postura hacia la vida puede cambiar de estar centrados en el ego a una genuinamente religiosa manera de vivir.
(…) Sostener un final –muerte del alma- sin las defensas de la culpa, las explicaciones, o las resoluciones permite al alma alcanzar nuevos niveles de existencia, que solo las iniciaciones pueden ofrecer. En el mundo del afuera el logro hasta puede parecer como una derrota, pero para el alma, las experiencias de muerte como estas son el verdadero camino hacia nuevos comienzos.
(…) Todos los cierres tienen el potencial del comienzo y todos los comienzos llevan la potencial semilla del cierre. El estilo de vida “premeditado” siente el final como una contradicción, pero la imaginación del espíritu, construida de pequeñas iniciaciones, mira desde un diferente sentido de tiempo, reconociendo que los comienzos y cierres traen uno al otro una manera misteriosa que solo puede ser apreciada con una sensibilidad que puede captar la sagrada dimensión de la vida diaria.
(…) Muchas veces al final de una relación una persona pensará, “hay algo malo en mi, no puede tener una relación duradera, otras personas están felices juntas, mientras que yo estoy condenado a la soledad”. Seguramente los sentimientos de depresión y desilusión que acompañan los cierres son apropiados, y si no se toman literalmente y personalmente, hay hasta un nivel de verdad en estas reacciones. El sentimiento de ser inadecuado puede ser una respuesta a una conciencia de nuevos niveles de relacionarse y ser y hay veces que puede ser que necesitemos sentirnos inadecuados. Pero el hundirnos literalmente en esos sentimientos puede interferir con la iniciación que está siendo ofrecida. En cambio de decir “yo” no soy capaz de tener intimidad –un sentimiento narcisista que no nos lleva a ningún lado- podríamos decir, “mi alma está pidiendo mas de mi en las relaciones, tengo la oportunidad ahora de estar cerca de otra persona en una manera mas profunda”.
(…) No hay nada malo en pensar a donde he “fallado” en la relación. El problema aparece solo cuando ese examen se vuelve en una auto compasión crónica y en auto-enjuiciamiento narcisista. El examen de conciencia, un rito asociado con la iniciación, no tiene nada que ver con el auto-enjuiciamiento masoquista; es el alma en una honesta exploración de si misma.
(…) Si resistimos el dolor de la separación, cortamos la posibilidad de una iniciación. Si abrazamos el dolor, no solo encontramos un comienzo que no es simplemente una repetición de las experiencias anteriores, si no que también podemos encontrar el consuelo de saber que de una manera misteriosa, actuado por el destino y no por la intención humana, la relación ha sido completada. En la vida puede ser un fracaso, pero para el alma la relación ha llegado a su término exitosamente.
(…) Divorcio y desvío/”diversion”, están íntimamente relacionadas, ambas vienen del latín divertere. Esta etimología sugiere que el divorcio no es un fracaso de las partes en mantener sus compromisos, si no una evidencia de la tendencia del destino de llevarnos en direcciones diferentes.
(…) Si pudiésemos sentir la seriedad de nuestra imaginación, no necesitaríamos racionalizar todo para poder llegar a las decisiones de la vida sin culpa, y nuestras decisiones no se sentirían tan incompletas si las hiciéramos conectados a nuestra alma, dándole autoridad a la intuición y a las expresiones que vienen de nuestro interior.
El futuro de nuestras relaciones pasadas
(…) Aparentemente hay algo en cada relación que es eterno, que continúa por siempre, que quiere ser eximido de las decisiones de la vida de cortar lazos.
(…) Hay solo unas cuantas personas que llegamos a conocer en nuestras vidas, y aun un número menor con quienes llegamos a vivir íntimamente. Estas relaciones son importantes para el alma, cualquier sea la decisión que tomemos en el mundo. Nos inician a nosotros mismos. Dan forma a nuestra vida, no sólo a la historia de nuestra biografía, pero si no también al carácter de nuestra alma. En la vida el cambio y el olvido pueden dar la impresión de que las relaciones son temporarias y condicionadas a los eventos del tiempo, pero para el alma, el recuerdo y la conexión eterna son más importantes.
(…) El fin de una relación es un tiempo de emociones difíciles, fantasías desafiantes y vulnerabilidad extrema. Es también un momento crucial para el alma, una oportunidad para que aparezca un nuevo nivel de apertura o un retiro a la rigidez. Si pudiésemos pensar en el alma, y no sólo en la personalidad o en nuestra protección emocional, podríamos encontrar que el final es una puerta que se abre a un mundo desconocido y prometedor. También podríamos descubrir que es posible en un final danzar con los ritmos y el camino del destino, y no sólo sobrevivir, si no entrar en un mundo desconocido de vitalidad inigualable.
Traducción libre
Del libro Soul Mates - por Thomas Moore
Para comenzar el año...
Una mirada distinta que contempla el alma...para encarar la apertura de un nuevo año..., sin exigencias y celebrando!. Una perlita por Miguel Espeche.
MEJOR CELEBRAR QUE HACER BALANCES
El modelo empresarial-contable no sirve para ponderar las cosas del alma, esas que muchos suelen abordar cuando el año nuevo se otea en el horizonte. Los balances de productividad, de objetivos cumplidos o no, lo que hacen es enloquecernos un poco y, sobre todo, angustiarnos por no haber hecho lo que se supone debíamos haber hecho, según la agenda pactada con nosotros mismos. Cansados del trajín de todo un año, acalorados por el implacable verano, bombardeados por las (genuinas o artificiales) exigencias de las fiestas... ¡y encima hacer un balance existencial con parámetros más propios de la industria que las de una vida que se precie! No, gracias. Mejor vivir al contado, honrar lo que se tiene y dejar para el invierno (o para nunca) la siempre desangrante letanía de enumerar todo lo que "falta" para ser perfectos.
Expresiones como "este año me pongo las pilas" homologan a las personas a un aparatito eléctrico, siendo que al mirar el horizonte y proyectar en él los propios afanes se trata de ir imaginando hacer algo que se proyecta desde el alma, no desde una fuente de energía como lo es una pila, con todo lo que eso significa a nivel de lo simbólico.
Si lo que somos y tenemos nos ha permitido vivir una vida hasta la fecha, lo mejor es agradecer el haber y no darle demasiada bolilla al debe, por más que los acelerados de siempre crean que eso implica un riesgo cierto de "conformismo", como si estar conformes implicara dejar de tener sueños y deseos que nos motoricen.
La celebración es mucho más útil que amargarse por lo que, en realidad, nunca fue nuestro, como lo son, por ejemplo, los objetivos incumplidos.
Al celebrar, vale hacerlo por eso que se hizo, por lo que hay y no por lo que se supone que falta. Vale disfrutar de lo disfrutable (estar vivos, por ejemplo) y dejar los balances contables para tiempos operativos, pero no existenciales. Sumergirse en el interior propio para reencontrar sueños, deseos profundos, emociones que forman parte del ADN de lo que somos, es la mejor manera de nutrir los objetivos y las acciones tendientes a su logro. Y eso es algo que se puede hacer durante el final del año, pero hay también otros 364 otros días como para emprender dicha tarea.
Contentos, tristes, enojados, enamorados o no, con plata o sin ella... el final de un ciclo marcado por el calendario nos encuentra así. No es ni bueno ni malo, simplemente es.
Podemos decir, con certeza, que se trata de un punto de inicio más que de un final y en eso estriba, sin dudas, lo interesante de la historia.
Revista La Nación, 2 de Enero 2011
El autor es coordinador General del Programa de Salud Mental Barrial del hospital Pirovano
MEJOR CELEBRAR QUE HACER BALANCES
El modelo empresarial-contable no sirve para ponderar las cosas del alma, esas que muchos suelen abordar cuando el año nuevo se otea en el horizonte. Los balances de productividad, de objetivos cumplidos o no, lo que hacen es enloquecernos un poco y, sobre todo, angustiarnos por no haber hecho lo que se supone debíamos haber hecho, según la agenda pactada con nosotros mismos. Cansados del trajín de todo un año, acalorados por el implacable verano, bombardeados por las (genuinas o artificiales) exigencias de las fiestas... ¡y encima hacer un balance existencial con parámetros más propios de la industria que las de una vida que se precie! No, gracias. Mejor vivir al contado, honrar lo que se tiene y dejar para el invierno (o para nunca) la siempre desangrante letanía de enumerar todo lo que "falta" para ser perfectos.
Expresiones como "este año me pongo las pilas" homologan a las personas a un aparatito eléctrico, siendo que al mirar el horizonte y proyectar en él los propios afanes se trata de ir imaginando hacer algo que se proyecta desde el alma, no desde una fuente de energía como lo es una pila, con todo lo que eso significa a nivel de lo simbólico.
Si lo que somos y tenemos nos ha permitido vivir una vida hasta la fecha, lo mejor es agradecer el haber y no darle demasiada bolilla al debe, por más que los acelerados de siempre crean que eso implica un riesgo cierto de "conformismo", como si estar conformes implicara dejar de tener sueños y deseos que nos motoricen.
La celebración es mucho más útil que amargarse por lo que, en realidad, nunca fue nuestro, como lo son, por ejemplo, los objetivos incumplidos.
Al celebrar, vale hacerlo por eso que se hizo, por lo que hay y no por lo que se supone que falta. Vale disfrutar de lo disfrutable (estar vivos, por ejemplo) y dejar los balances contables para tiempos operativos, pero no existenciales. Sumergirse en el interior propio para reencontrar sueños, deseos profundos, emociones que forman parte del ADN de lo que somos, es la mejor manera de nutrir los objetivos y las acciones tendientes a su logro. Y eso es algo que se puede hacer durante el final del año, pero hay también otros 364 otros días como para emprender dicha tarea.
Contentos, tristes, enojados, enamorados o no, con plata o sin ella... el final de un ciclo marcado por el calendario nos encuentra así. No es ni bueno ni malo, simplemente es.
Podemos decir, con certeza, que se trata de un punto de inicio más que de un final y en eso estriba, sin dudas, lo interesante de la historia.
Revista La Nación, 2 de Enero 2011
El autor es coordinador General del Programa de Salud Mental Barrial del hospital Pirovano
octubre 23, 2010
El fin de la infancia planetaria - por Eugenio Carutti
Desde el punto de vista de la astrología la mayor parte de nuestros comportamientos son absolutamente mecánicos. Lo que un astrólogo hace es meditar acerca del orden inscripto en un momento de nacimiento. Este posee múltiples dimensiones y por lo tanto muchas maneras de manifestarse. Pero de ese conjunto inabarcable de posibilidades deducimos la pauta de comportamiento más probable. Podemos deducir esto conociendo las modalidades arquetípicas con las que los humanos reaccionamos a la energía. Solo en muy raras ocasiones expresamos la plenitud de nuestro ser; casi toda nuestra existencia -nuestras relaciones, afectos, decisiones, pensamientos, ideales, alegrías o tristezas- responde a patrones condicionados de acción y reacción. En nuestro estado habitual solo prolongamos impulsos que provienen del pasado: individual, familiar; el de las civilizaciones y el de la entera especie; estos impulsos nos empujan inconcientemente a recorrer una y otra vez los mismos caminos. Se trata de largas, antiquísimas cadenas de acción y reacción. No nos gusta ni siguiera considerar cuan mecánicos somos. El orgullo colectivo que llevamos incrustado en las células nos hace creer que ese pensamiento atenta contra la dignidad humana. Pero hasta que no aceptemos nuestra mecanicidad inherente jamás podrán florecer en nosotros estados de conciencia más profundos. Solo reconociendo que vivimos en un estado colectivo de ensoñación es posible que se produzca un despertar.
Somos mamíferos, pero aún no hemos meditado suficientemente en lo que esto significa. Hechizados por nuestras capacidades racionales no somos capaces de ver que éstas están enraizadas en un sistema emocional muy primitivo que responde a antiquísimos patrones biológicos. La individuación exige comprender radicalmente estos patrones que activan inconcientemente las cadenas de acción y reacción. Todo mamífero nació en el cuerpo de una madre y creció en la protección de su manada. Como mamíferos respondemos ciegamente al espíritu de manada. Nuestra psiquis se ha constituido envuelta en otros: madre, familia, tribu, cultura, lenguaje, civilización. Esta sucesión de envoltorios organiza profundamente nuestras emociones y nuestra mente. Estamos literalmente poseídos por una malla de sensaciones y pensamientos compartidos que nos hacen actuar mecánicamente.
Para quien investiga en la astrología, descubrir cuan abrumadora es la presencia de lo colectivo en nosotros es más asombroso aún que verificar la acción del orden cósmico en nuestras vidas. Esa presencia tiene una profundidad mucho mayor de la que creemos. La manada nos domina cada vez que aceptamos sin cuestionamientos las costumbres y creencias de los demás humanos; cuando no advertimos que estamos habitados por innumerables sensaciones, emociones e ideas que no nos pertenecen. Esta base afectiva no individualizada que gobierna pensamientos y acciones forma parte de lo que algunas tradiciones llaman plano astral. Ella no está relacionada con los astros, pero es la dimensión a través de la cual estos nos determinan; es la envoltura colectiva que nos reduce a ser meros objetos de las cadenas de acción y reacción. Estas cadenas constituyen lo que otras tradiciones llaman Karma. Este no es algo personal y nada tiene que ver con premios o castigos; es la condición misma de la vida terrestre.
La inteligencia de la materia recorre senderos; se mueve a través de maravillosos patrones que en su inconciencia se repiten una y otra vez en distintos niveles de complejidad. Los seres humanos heredamos esta inteligencia y por eso llevamos con nosotros toda la carga del pasado. Occidente -a través de ese relativamente tosco instrumento que es la mente científica- está redescubriendo de que manera este nos organiza y nos hace repetir. Pero aún no alcanzamos a comprender la verdadera dimensión del pasado porque abordamos las repeticiones como si fueran algo personal. Estamos tan condicionados por la separación que no nos damos cuenta que nuestra "historia personal" no es más que una variación bastante insignificante de la historia de la humanidad; y que esta no está separada ni por un momento de la entera historia de la vida. ¿Puede esta inteligencia material que domina nuestra mente detenerse y dar así lugar a una nueva inteligencia? Nuestra mente aún es cruel porque es material; es una hechicera que se enmascara de espiritualidad y de buenas intenciones, pero que en su base es tan fría y despiadada como la de un insecto que lucha por la supervivencia.
¿No estamos viendo todos los días cuan crueles son las religiones; cuan crueles son los estados y las naciones? ¿No somos acaso crueles al apropiarnos de nuestros hijos y preferirlos absolutamente a los hijos de los demás? ¿O cuando no podemos aceptar la libertad de los seres que decimos amar? La acción de la mente material parece cubrir la Tierra. Pero el orden de las estrellas nos dice que una energía diferente esta destinada a circular por aquello que la materia ha construido. Esta es la oportunidad que palpita en el tiempo en que vivimos: Acuario, el fin de la infancia planetaria. La transformación es inevitable; de nosotros depende la cantidad de dolor que esta le cause a todas las vidas que constituyen el planeta Tierra.
Eugenio Carutti
1/10/2010
en http://www.casaonce.com/
Somos mamíferos, pero aún no hemos meditado suficientemente en lo que esto significa. Hechizados por nuestras capacidades racionales no somos capaces de ver que éstas están enraizadas en un sistema emocional muy primitivo que responde a antiquísimos patrones biológicos. La individuación exige comprender radicalmente estos patrones que activan inconcientemente las cadenas de acción y reacción. Todo mamífero nació en el cuerpo de una madre y creció en la protección de su manada. Como mamíferos respondemos ciegamente al espíritu de manada. Nuestra psiquis se ha constituido envuelta en otros: madre, familia, tribu, cultura, lenguaje, civilización. Esta sucesión de envoltorios organiza profundamente nuestras emociones y nuestra mente. Estamos literalmente poseídos por una malla de sensaciones y pensamientos compartidos que nos hacen actuar mecánicamente.
Para quien investiga en la astrología, descubrir cuan abrumadora es la presencia de lo colectivo en nosotros es más asombroso aún que verificar la acción del orden cósmico en nuestras vidas. Esa presencia tiene una profundidad mucho mayor de la que creemos. La manada nos domina cada vez que aceptamos sin cuestionamientos las costumbres y creencias de los demás humanos; cuando no advertimos que estamos habitados por innumerables sensaciones, emociones e ideas que no nos pertenecen. Esta base afectiva no individualizada que gobierna pensamientos y acciones forma parte de lo que algunas tradiciones llaman plano astral. Ella no está relacionada con los astros, pero es la dimensión a través de la cual estos nos determinan; es la envoltura colectiva que nos reduce a ser meros objetos de las cadenas de acción y reacción. Estas cadenas constituyen lo que otras tradiciones llaman Karma. Este no es algo personal y nada tiene que ver con premios o castigos; es la condición misma de la vida terrestre.
La inteligencia de la materia recorre senderos; se mueve a través de maravillosos patrones que en su inconciencia se repiten una y otra vez en distintos niveles de complejidad. Los seres humanos heredamos esta inteligencia y por eso llevamos con nosotros toda la carga del pasado. Occidente -a través de ese relativamente tosco instrumento que es la mente científica- está redescubriendo de que manera este nos organiza y nos hace repetir. Pero aún no alcanzamos a comprender la verdadera dimensión del pasado porque abordamos las repeticiones como si fueran algo personal. Estamos tan condicionados por la separación que no nos damos cuenta que nuestra "historia personal" no es más que una variación bastante insignificante de la historia de la humanidad; y que esta no está separada ni por un momento de la entera historia de la vida. ¿Puede esta inteligencia material que domina nuestra mente detenerse y dar así lugar a una nueva inteligencia? Nuestra mente aún es cruel porque es material; es una hechicera que se enmascara de espiritualidad y de buenas intenciones, pero que en su base es tan fría y despiadada como la de un insecto que lucha por la supervivencia.
¿No estamos viendo todos los días cuan crueles son las religiones; cuan crueles son los estados y las naciones? ¿No somos acaso crueles al apropiarnos de nuestros hijos y preferirlos absolutamente a los hijos de los demás? ¿O cuando no podemos aceptar la libertad de los seres que decimos amar? La acción de la mente material parece cubrir la Tierra. Pero el orden de las estrellas nos dice que una energía diferente esta destinada a circular por aquello que la materia ha construido. Esta es la oportunidad que palpita en el tiempo en que vivimos: Acuario, el fin de la infancia planetaria. La transformación es inevitable; de nosotros depende la cantidad de dolor que esta le cause a todas las vidas que constituyen el planeta Tierra.
Eugenio Carutti
1/10/2010
en http://www.casaonce.com/
septiembre 27, 2010
Principios Masculino y Femenino en el proceso Creativo - por Eva Pierrakos
El funcionamiento de los dos principios fundamentales
Hay dos principios fundamentales a partir de los cuales funciona el proceso creativo. El primero es la activación, el otro es el principio de no interponerse en el camino y permitir que las cosas sigan su propio curso. Estos dos principios creativos existen en todo el universo y se manifiestan en todas las cosas de tu vida. Controlan todo lo que sucede deseable e indeseable, importante o banal, desde el suceso más pequeño y mundano hasta la creación del universo. Si lo que se crea ha de ser constructivo, fructífero, alegre y placentero, entonces estos principios deben interactuar de manera armoniosa, deben completarse. Si lo que se crea es destructivo, doloroso, vergonzoso o triste, los dos principios también deben estar trabajando, pero en este caso lo hacen de manera distorsionada e incomprendida. En vez de complementarse, interfieren el uno con el otro. En vez de que configuren una totalidad unidad, un cierto dualismo los convierte en opuestos mutuamente excluyentes. Cuando se reconcilian los dos lados de la dualidad, entonces las dos fuerzas aparentemente opuestas trabajan juntas hacia una meta.
La dualidad en contra de la unidad es una situación que se manifiesta en toda la creación: siempre que una entidad es sacada de su centro y por lo tanto está sumida en la ignorancia y el error y aparece la dualidad.
Todo el globo terráqueo, especialmente la conciencia humana, se encuentra en el estado dualista, de modo que todas las funciones creativas perceptibles se encuentran divididas. El proceso creativo también se encuentra afectado por el estado dualista de la conciencia humana.
Los dos principios fundamentales de la creación, activar y dejar que las cosas sigan su propio curso, son leyes universales presentes en todo lo que ha sido creado. No se trata de leyes mecánicas como las de la gravedad. Todas las leyes, incluyendo a las leyes físicas e impersonales, surgen de, a través de y por la conciencia, y tienen que haber sido creadas por la combinación de estos dos principios fundamentales. La creación directa, con sus leyes específicas siempre es una expresión de la conciencia, pues todo en la creación sólo puede ser resultado de la conciencia.
No importa si la conciencia surge de un cerebro individual o de una persona o si la conciencia es el gran espíritu universal que impregna toda la vida. El principio es el mismo. Tu actitud consciente expresa si activas o no y dejas que las cosas sigan su propio curso o no. Estos dos principios y sus papeles requieren de un profundo análisis.
EL PRINCIPIO MASCULINO
Activar significa que la entidad consciente deliberadamente busca, pone en movimiento, se mueve hacia, causa, determina o usa estas fuerzas voluntariamente llamándolas a la acción y quitando cualquier obstáculo que pudiera surgir. El esfuerzo y la perseverancia son parte integral del poner las fuerzas creativas en acción. Esto es un hacer de manera activa. Podemos llamarlo el principio masculino dentro de la creación. La actitud de “permitir que las cosas sigan su curso" significa ser receptivo y esperar. También es un movimiento, puesto que todo lo que está vivo debe moverse. Pero este tipo de movimiento es muy diferente de aquél del principio activador. El principio activador se mueve hacia afuera dirigiéndose hacia otro estado, mientras que el ánimo de permitir que las cosas sigan su curso es un movimiento dentro de sí mismo, es un movimiento involuntario de pulsación. El movimiento de activación, en cambio, es deliberado y auto-afirmativo. Las palabras son insuficientes para explicar estos hechos así que tendrán que escuchar con su oído interior y utilizar su imaginación y sus facultades más profundas para percibir lo que les estoy diciendo.
EL PRINCIPIO FEMENINO
La actitud de permitir que las cosas sigan su curso está sostenida por una actitud de esperar paciente y confiada, en permitir que el proceso madure hasta fructificar, en someterse a las fuerzas que están en movimiento. Éste puede ser llamado el principio femenino de la creación. Tal como dije antes, los principios masculino y femenino existen en cada tarea y en cada creativo. El acto auto- afirmativo y voluntario expresa confianza en sí mismo y conocimiento de la propia naturaleza divina. El aliarse a las fuerzas creativas, sometiéndose a ellas, muestra una profunda confianza en la vida y en el estado del ser que no requiere ni un ápice más de movimiento que la activación de los poderes en los que uno confía.
Todo lo que funciona bien en el universo, desde las más pequeñas manifestaciones de la vida mundana, combina estos dos aspectos de la vida y de la conciencia. Nada puede crearse sin que estos dos principios actúen. No es posible que se realice ninguna unión entre los dos sexos a menos que de estos principios funcionen de la manera en que deben hacerlo. El placer supremo es posible en la medida en que estas actitudes sean sanas, y hasta el nivel en el que la confianza en uno mismo y en la vida permita que ambos principios se manifiesten.
Tanto los hombres como las mujeres representan ambos principios, solo cambia su organización, énfasis, grado, proporción y relación del uno con el otro. El hombre sano e integral no representa exclusivamente al principio activador, del mismo modo que la mujer sana e integrada no sólo representa al principio de permitir que las cosas sigan su curso.
Los hombres y las mujeres deben expresar ambos aspectos pero el énfasis de cada uno difiere y las áreas en las que los dos aspectos creativos se manifiestan también son diferentes. Una vez que empiezas a pensar en esto y a mirar la vida con este nuevo enfoque que reconoce a los dos principios en su funcionamiento, verás y comprenderás mucho más acerca de la creación misma y acerca de los sucesos del mundo. Ya sea que abras un negocio, que inicies una relación con otra persona, que seas el creador de tu destino o de un universo, todo dependerá de la medida en la que comprendas y utilices de manera armoniosa los principios creativos masculino y femenino y qué tan consciente seas de ambos dejándolos que surjan de ti.
Cuando estos principios creativos se distorsionan y se les utiliza de manera equivocada generan confusión y falta de armonía. El resultado no puede ser más que la destrucción.
DISTORSIONES DE LAS FUERZAS CREATIVAS MASCULINA Y FEMENINA
Un hombre no puede atreverse a ser completamente un hombre y a activar la fuerza creativa de manera deliberada y voluntaria mientras su inconsciente se encuentre aún sumido en la hostilidad, el coraje y la cólera, pues en ese caso el principio activador amenaza con expresar esos impulsos destructivos. Existen muchos hombres y mujeres en el mundo que todavía están tan poco desarrollados que no tienen el menor recato en expresar sus impulsos destructivos. No les importa activar el principio masculino aun cuando lo hagan para hacer surgir actos violentos y negativos.
Sólo cuando se avanza en el desarrollo interno y el individuo ya no desea expresar la violencia y la destrucción, él o ella podrá asustarse ante su propio principio activo y retenerlo. Es por esto que no puedes ser enteramente un hombre o una mujer a menos de que establezcas una buena relación con tus emociones y tus deseos negativos. Cuando por fin los enfrentas de lleno, pierden su poder. Mientras no seas consciente de su existencia, te controlarán y te obligarán a actuar de acuerdo con ellos sin que siquiera puedas darte cuenta de lo que haces ni de por qué lo haces. En ese caso tal vez darás explicaciones racionales a su existencia o harás que su destructividad se vuelva en contra tuya por el temor de dejar salir el principio activo y tener que cosechar sus semillas negativas. Así durante una etapa de transición dentro de la evolución, la gente se abstiene de utilizar el principio activo pues cualquier activación estaría basada en la negatividad.
Esto explica por qué tanta gente está paralizada en la inactividad y el estancamiento. Temporalmente la gente se retiene para evitar una mala utilización del principio creativo. En consecuencia, una activación sana, la auto -afirmación y la autonomía también se encuentran suspendidas y deben esperar que se les suelte una vez que la personalidad se ha asentado y ha dominado sus problemas con su naturaleza destructiva. La gente tal vez tiene que aparecer muchas veces en este plano terrestre para que se vaya redituando la intensidad de sus fuerzas activadoras con el fin de que dejen de expresar una forma distorsionada del principio creativo activador.
Sólo cuando tengan el valor y la honestidad de ver y aceptar las emociones y los deseos dañinos que viven en su interior, sólo cuando las comprendan y las evalúen totalmente podrán ver sin duda alguna que son medidas defensivas innecesarias que no sirven para nada más.
Conforme esos sentimientos se vuelven obsoletos y ya no tengan que estar en guardia contra sus reacciones espontáneas, podrá actuar libremente en su interior el más grande poder que hay en el universo. Entonces ya no temerán ese poder, pues estará libre de toda contaminación, perversión o distorsión, y podrán exigir algo en su derecho desde que nacieron, la utilización de sus propias fuerzas creativas.
Suele suceder que alguien esté suficientemente limpio de distorsiones destructivas como para utilizar sus poderes internos sin riesgos, pero el viejo hábito de retenerse está tan firmemente arraigado que la persona puede inútilmente abandonar el uso de su principio activador al no ser consciente de que no corre riesgo alguno al hacer uso de él. La destructividad que aun existe ya no es peligrosa porque ya es bastante consciente. La persona está lo suficientemente alerta para impedir que la destructividad la controle y origine acciones negativas. Sin embargo, todavía no sabe que con el mismo poder con el que puede manejar las agresiones que todavía existen, también es capaz de utilizar las más grandes fuerzas del universo que se encierran dentro de su ser.
Cuando, por fin, uno se conecta con su parte divina, entonces puede utilizar el poder activador para crear las circunstancias de su elección. Así que debemos diferenciar entre los que acertadamente controlan su actividad creativa porque tienen un miedo justificado a los componentes negativos del mismo, y aquellos que la controlan simplemente porque no saben que tienen un potencial positivo. Estos últimos son como alguien que ha estado dormido por mucho tiempo y, que al despertar, desconoce el poder de sus facultades y las posibilidades de su desarrollo.
El principio masculino tiende hacia el exterior y conduce a acciones generadoras de consecuencias. La acción que sigue a la fuerza conductora construye, afecta, provoca y determina activamente. Cuando la persona está completamente consciente de que ya no necesita fuerzas destructivas y, por lo tanto, ya no les teme, también empieza a descubrir que es capaz de crear. En este momento la gente cubre los poderes que existen dentro de ella y se percata de que su mente puede activarlos. El principio femenino de la receptividad, de dejar que las fuerzas activadoras funcionen como deben para fructificar, se distorsiona cuando la entidad se rehúsa a asumir su responsabilidad.
El principio creativo femenino se pervierte cuando al hacer a un lado la auto-activación uno se somete a la autoridad de otra persona en lugar de someterse a sus propios poderes internos activados.
De la misma manera, una mujer que le entrega su autonomía a su pareja porque tiene mucho miedo y pereza de asumir las consecuencias de sus actos, construye una caricatura o una parodia de la feminidad. Su sometimiento no está motivado por el amor y confianza en su pareja y su meta no es experimentar el éxtasis mediante la unión de los dos principios creativos en esta manifestación en particular. En cambio, se somete sólo por su temor a la vida, rehusando asumir sus obligaciones.
Este tipo de rendición o abandono no puede traer nada favorable para ninguno de los dos. Pero no se puede engañar a la vida. El resultado es que tan sólo aumenta su miedo a la vida, lo mismo que su miedo al hombre que supuestamente debe ser su autoridad. Seguramente teme la esclavitud que ella misma ha creado.
Es así como el principio femenino o la feminidad a menudo se asocia erróneamente con el desamparo, la pasividad y la inferioridad, mientras que el principio suele asociarse equivocadamente con la fuerza bruta y la superioridad. Del mismo modo, un hombre no puede ser realmente un hombre si no está libre de la destructividad y dispuesto a dejar que el principio activador funcione a su manera.
Dicho de otro modo, debe seguir al principio femenino con el fin de poder activar completamente al masculino, al igual que una mujer íntegra debe activar el principio masculino para entregarse al femenino.
LA INTERACCIÓN ARMONIOSA
Esta interacción entre hombre y mujer expresa los dos lados del poder creativo de una manera muy obvia. La unión de los sexos es satisfactoria en la medida en que los dos lados estén en armonía al interior de cada uno de los miembros de la pareja. La armonía entre ellos sólo se establece cuando se cumple esta condición. Es correcto que un hombre tema a sus fuerzas activadoras mientras no es consciente de su destructividad y por lo tanto no la puede controlar, lo mismo que una mujer puede temer la entrega total mientras se sienta desamparada por la razón distorsionada que sea. Si no posee sus poderes intrínsecos, la entrega puede ser debilitadora y peligrosa.
Dado que los hombres y las mujeres expresan los principios tanto masculino como femenino, ambos tienen que limpiar sus poderes activadores de violencia y de hostilidad. Y los dos tienen que reconocer que la causa de todo lo que les sucede se encuentra en su ser, en vez de culpar a los factores externos por su sufrimiento. Al trabajar sobre sí mismos dentro de un camino de auto- transformación, hombres y mujeres pasan a través de patrones idénticos del ser inferior. Encuentran su falsa de agresión, hostilidad, violencia, sobre- actividad, impaciencia y negativa a esperar que fructifiquen los poderes. También encuentran su falsa receptividad y su falso permitir el curso de las cosas, esto es, su negativa a reconocer su responsabilidad, su pereza, su tendencia a seguir el camino del menor esfuerzo.
Una de las maneras de evadir la responsabilidad consiste en encontrar una autoridad que se encargue de ella. Hombres y mujeres deben trabajar sobre los mismos problemas, pero su interacción se realiza en un nivel complementario y no igual. No es posible alcanzar la realización personal si no se convierten en hombres y mujeres íntegros en el sentido más profundo de la palabra. Es por esto que los problemas humanos siempre tienen que ver antes que nada con la relación entre los dos sexos. No importa qué otros problemas tengan los seres humanos, siempre están, al menos indirectamente relacionados con su masculinidad o su feminidad. La expresión y el manejo de los principios creativos masculinos y femenino permea toda su personalidad.
EL PAPEL DE LOS DOS PRINCIPIOS EN LA REALIZACIÓN DE CUALQUIER TAREA
Tomemos un ejemplo en el trabajo. ¿Cómo pueden tener éxito en el trabajo si su principio activador está ausente o apagado y ustedes no son lo bastante emprendedores y sanamente agresivos, o si no saben activar sus poderes creativos y los retienen? ¿Qué sucede si los dejan salir, pero las fuerzas activadoras son hostiles y antisociales? En ese caso inevitablemente tendrán problemas con su entorno, independientemente de sus capacidades profesionales. Si falta el espíritu amoroso no desearán contribuir a la vida con, ni a través de su trabajo. De modo que no podrá haber nada creativo en él y los poderes espirituales profundos no se manifestarán. Si, a pesar de todo, desean enriquecer la vida, podrán con seguridad enriquecerse a través de su actividad, sin sentirse falsamente culpables por su sana agresividad. La activación creativa se encargará de servir a los dos de manera equilibrada, enriqueciendo a los otros y al ser en todas las maneras posibles.
¿Y cómo sería posible que lo activado madure si el principio creativo femenino no puede funcionar dejando que las cosas sigan su curso, esperando que fructifiquen mediante la confianza en las fuerzas puestas en acción? Sus poderes intuitivos llegan a su conciencia sólo cuando el espíritu receptivo de permitir que las cosas sigan su curso prevalece después de la activación. Entonces pueden dejarse guiar de acuerdo con la más alta sabiduría, la de la inspiración creativa indispensable para el éxito de cualquier trabajo. Esto también consiste en dos aspectos: la inspiración debe ser activada deliberadamente por la mente, pero la mente debe permitir que fluya libremente para que se manifieste sin su interferencia.
Las leyes que estoy señalando aquí son válidas dentro de cualquier tarea o realización. Ya sea que hagan trabajo doméstico o que trabajen como artistas, científicos o cualquier otra cosa, la ley es siempre la misma, aunque la proporción en el que estos principios funcionan puede variar.
Si uno de los dos principios funciona de manera sana, el otro debe estar igualmente bien. No es posible que uno esté sano y el otro esté distorsionado. De modo que el hombre que tiene dificultades para poner a funcionar su activación dentro de un área específica de su vida, seguramente tiene problemas para permitir que las cosas sigan su curso y dejarse llevar, en otra.
A la vez sería falso pensar que el hombre que no es suficientemente activo y agresivo, lo es en todos los aspectos de su personalidad. Inevitablemente descubrirá un área en la cual es hiperactivo, excesivamente masculino, y precisamente ahí es en donde debería funcionar el principio femenino. La distorsión es una compensación por la poca actividad en el sitio en donde debería ejercitar su fuerza activadora masculina, pero no lo hace.
Inversamente, un hombre que expresa una forma exagerada del principio masculino debe encerrar áreas en las que es demasiado pasivo y que expresan su principio femenino distorsionado. Estos ejemplos son aplicables de la misma manera a las mujeres.
EQUILIBRAR LOS DOS PRINCIPIOS DENTRO DE CADA INDIVIDUO
La manifestación de los principios masculino y femenino en la vida interior de cada individuo es una parte sustancial de la realización personal. Debes estar especialmente atento a estos principios dentro de tu trabajo sobre ti mismo.
La verdadera espiritualidad debe convertirlos en hombres y mujeres completos en el mejor sentido y en todos los niveles de su existencia. Su crecimiento inevitablemente armonizará estos niveles. Pero cada uno debe descubrir mediante el auto- examen de qué modo y en qué sentido existe una falta de armonía o un desequilibrio. Cuando seas capaz de amar verdaderamente, estos principios se expresarán en ti de manera total. O por decirlo de otra manera, la deliberada activación del poder creativo en su máximo potencial, gracias a que ya no temes tu propia destructividad y a que tienes confianza en los poderes universales para que terminen adecuadamente lo que de manera voluntaria pusiste en movimiento, no tendrás miedo de entregar a tu ego voluntarioso a un poder superior, siendo entonces capaz de amar. Todo lo que hagas con este ánimo será creativo y combinará los dos aspectos de la creación.
El deseo de dar a la vida nunca estará amenazado por el empobrecimiento de ti mismo, sino todo lo contrario.
El hombre amoroso activará un poder sublime en él y en su pareja con el propósito de enriquecer a ambos. La confianza que su mujer tiene en él estará garantizada permitiendo que su entrega sea acertada y digna, lo cual fortalecerá su personalidad. El abandono de su determinado ego será una experiencia deseada que no tiene por qué temer, y la activación de él se vuelve entonces algo enormemente enriquecedor para los dos.
Esto es algo muy diferente del tipo de activación que el hombre pseudo-controlador. Él sólo tiene una actitud que oprime a la mujer con el fin de exaltarse a sí mismo haciendo que ella justificada y razonablemente tema entregarse. De este modo él está obstaculizando el desarrollo de ella como mujer.
La entrega de la mujer enamorada realza el dominio de la auto-activación de su compañero. Ella estimula la realización completa de su persona sin competir con su activación porque esto ya no constituye una amenaza, pero su receptividad no debe ser confundida con la pasividad paralizada que no es sino una distorsión de una feminidad sana.
La actividad pulsante del alma en el estado receptivo de permitir que las cosas sigan su curso, el estado de ser y de entregarse, es una fuerza vibrante que contribuye a la masculinidad y a la fuerza de su pareja.
La mente pone en acción a la voluntad y define los pasos que se deben dar, al tiempo que llama a una sabiduría superior interna. Todas éstas son verdaderas actividades con sus propias características. Pero una vez dados estos pasos, el principio receptivo debe ponerse a trabajar, una vez que estas fuerzas han sido activadas, la entidad debe dejarlas que fructifiquen. La persona que no es capaz de esperar a que esto suceda, sino que quiere resultados inmediatos y los atribuye únicamente a su activación, viola el principio femenino de la creación en cuestión. De este modo es imposible que haya éxito, o tal vez lo habrá hasta ahí, en donde los dos factores pudieron funcionar.
Una semilla que se siembra no puede sacarse inmediatamente convertida en planta. Se le debe dar tiempo para que germine dentro de la tierra hasta que aparezca el brote. Las leyes agrícolas demuestran maravillosamente la totalidad de los dos aspectos de la creación. El Pathwork es un acto creativo deliberado de este tipo, y utiliza los dos principios en la misma medida. Benditos sean, amigos míos, cada uno de ustedes. Encuentren nueva fuerza y nuevos estímulos en estas palabras y que una nueva apertura de puertas les ayude a salir de donde han estado obstruidos. Tal vez mis palabras encontrarán un eco en su corazón capaz de echar a andar dentro de ustedes algo que les haga desear activar aún más su búsqueda en la dirección que conduce a la profundidad de su ser. Una vez que hayan enfrentado, aceptado, comprendido y eliminado los obstáculos, sus más altos poderes creativos podrán empezar a desarrollarse.
Extracto del libro: "Del miedo al Amor". El Metodo Pathwork para transformar la relación de pareja
Por: Eva Pierrakos - Judith Saly
septiembre 03, 2010
Elogio a la mujer brava - de Héctor Abad
Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos.
A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden. La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros.
Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa y yo le abro las piernas”, siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los
machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado.
Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo. Envejecen, como nosotros,* y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas.. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza.
Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento. ¡Vamos hombres, por esas mujeres bravas!
por Héctor Abad
Héctor Abad nació en Colombia en 1958 y se recibió en Literatura moderna en Italia. Regresa a Colombia en 1987 cuando un grupo paramilitar asesina a su padre (médico defensor de derechos humanos y fundador de la que ahora es la facultad de medicina), pero vuelve a Italia por amenazas recibidas. Regresa en 1993, aproximadamente, y en la actualidad reside en Bogotá.
A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden. La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros.
Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa y yo le abro las piernas”, siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los
machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado.
Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo. Envejecen, como nosotros,* y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas.. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza.
Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento. ¡Vamos hombres, por esas mujeres bravas!
por Héctor Abad
Héctor Abad nació en Colombia en 1958 y se recibió en Literatura moderna en Italia. Regresa a Colombia en 1987 cuando un grupo paramilitar asesina a su padre (médico defensor de derechos humanos y fundador de la que ahora es la facultad de medicina), pero vuelve a Italia por amenazas recibidas. Regresa en 1993, aproximadamente, y en la actualidad reside en Bogotá.
agosto 25, 2010
La Autenticidad nos Hace Seres Felices
Enetrevista a Jorge Carvajal sobre la salud y la enfermedad, la felicidad y el amor. Más allá de las técnicas utilizadas por él para la sanación es muy simple la manera que explica el proceso de la enfermedad y como el manejo de las emociones nos pueden afectar positiva o negativamente.
Que es la enfermedad?
Es un maestro, una oportunidad para organizar una armonía superior en nuestra propia vida, a nivel físico, emocional, mental y espiritual.
Que enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende. En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.
La Salud y Las Emociones
Hay emociones perjudiciales para la salud? Cuáles son las que más nos perjudican?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional. Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas. El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.
Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar.
Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.
Como nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico…
La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.
La alegría suaviza el ánimo?
Si, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.
Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno.
Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.
Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.
Que difícil!
Si, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto.
Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor toxico, destructivo.
Como prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.
Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermo Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado.
Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más.
Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida.
Cada vez más personas sufren ansiedad…
La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estomago, una sensación de falta de aire… Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacio aumenta.
Y que podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con mas calorías, o buscando un príncipe azul afuera. La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el debería ser, y no somos ni lo uno ni lo otro.
El estrés es otro de los males de nuestra época…
El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar.
Y realmente solo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, autentico, no una fotocopia de nadie. El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico.
Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.
Que nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior. Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estas fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.
Que es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va mas allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.
Vivir el Presente
Es importante vivir en el presente? Como lograrlo?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y esta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.
Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.
Y que necesitamos realmente para vivir?, acaso el amor?
El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora. El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un rio que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena.
En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil.
Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama…
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor… pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad.
Pero a veces nos sentimos atados a un amor…
Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fosforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño esta encendido produce el fuego, Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.
Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Amate, sincérate y considérate. Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacio. Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti.
La clave entonces es amarse a sí mismo.
Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estas condicionando al otro. Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.
Entrevista aparecida originalmente en Psicología Práctica, 118.
Jorge Carvajal, es médico de la Universidad de Antioquia, pionero de la Medicina Bioenergética en Hispanoamérica y creador de la Sintergetica. Es el creador de ViaVida, sociedad destinada a la investigación, la asistencia y la docencia, que constituye la plataforma para la expansión mundial de esta nueva forma de ver la medicina. Entre sus publicaciones, destacan Contextos de Sintergetica y Laser y Sintergetica, dirigidos a médicos; Por los caminos de la Bioenergética, Por los Senderos del Alma y sus recopilaciones de poemas El fuego del Amor y Agua y Cielo en el Sendero.
Cirujano de almas, sanador espiritual, medico autentico que escucha a sus pacientes con el corazón y que cura no solo al cuerpo, sino también al Ser. Jorge Carvajal lleva 20 años de investigación médica, que complementa con su profunda filosofía de la vida, para ayudarnos a reencontrar nuestra verdadera identidad y recuperar nuestra salud, que es la salud de la humanidad.
Que es la enfermedad?
Es un maestro, una oportunidad para organizar una armonía superior en nuestra propia vida, a nivel físico, emocional, mental y espiritual.
Que enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende. En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.
La Salud y Las Emociones
Hay emociones perjudiciales para la salud? Cuáles son las que más nos perjudican?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional. Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas. El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.
Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar.
Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.
Como nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico…
La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.
La alegría suaviza el ánimo?
Si, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.
Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno.
Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.
Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.
Que difícil!
Si, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto.
Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor toxico, destructivo.
Como prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.
Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermo Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado.
Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más.
Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida.
Cada vez más personas sufren ansiedad…
La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estomago, una sensación de falta de aire… Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacio aumenta.
Y que podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con mas calorías, o buscando un príncipe azul afuera. La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el debería ser, y no somos ni lo uno ni lo otro.
El estrés es otro de los males de nuestra época…
El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar.
Y realmente solo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, autentico, no una fotocopia de nadie. El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico.
Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.
Que nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior. Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estas fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.
Que es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va mas allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.
Vivir el Presente
Es importante vivir en el presente? Como lograrlo?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y esta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.
Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.
Y que necesitamos realmente para vivir?, acaso el amor?
El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora. El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un rio que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena.
En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil.
Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama…
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor… pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad.
Pero a veces nos sentimos atados a un amor…
Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fosforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño esta encendido produce el fuego, Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.
Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Amate, sincérate y considérate. Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacio. Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti.
La clave entonces es amarse a sí mismo.
Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estas condicionando al otro. Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.
Entrevista aparecida originalmente en Psicología Práctica, 118.
Jorge Carvajal, es médico de la Universidad de Antioquia, pionero de la Medicina Bioenergética en Hispanoamérica y creador de la Sintergetica. Es el creador de ViaVida, sociedad destinada a la investigación, la asistencia y la docencia, que constituye la plataforma para la expansión mundial de esta nueva forma de ver la medicina. Entre sus publicaciones, destacan Contextos de Sintergetica y Laser y Sintergetica, dirigidos a médicos; Por los caminos de la Bioenergética, Por los Senderos del Alma y sus recopilaciones de poemas El fuego del Amor y Agua y Cielo en el Sendero.
Cirujano de almas, sanador espiritual, medico autentico que escucha a sus pacientes con el corazón y que cura no solo al cuerpo, sino también al Ser. Jorge Carvajal lleva 20 años de investigación médica, que complementa con su profunda filosofía de la vida, para ayudarnos a reencontrar nuestra verdadera identidad y recuperar nuestra salud, que es la salud de la humanidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






