Imagen: www.herondance.org
Más información...
SOBRE TALLERES, CÍRCULOS DE MUJERES Y MUJERES QUE CORREN CON LOS TIEMPOS HACER CLICK AQUI.
junio 19, 2009
"Almaticemos" el pene y la vagina
Astrología y Matriz de Arquetipos
Autor: Eugenio Carutti - www.casaonce.com

La astrología nos revela la existencia de un orden vibratorio casi imposible de visualizar por otros medios. Este orden crea las condiciones de nuestra existencia día tras día, desplegando un prodigioso entramado en el que cada ser humano encuentra el espacio en el que puede expresar su máxima creatividad. Este orden no se repite jamás; cada instante posee un inmenso potencial creativo y por eso es impredecible. Pero su creatividad se refracta y distorsiona en el medio que los humanos hemos construido a través de los milenos.
A lo largo del tiempo nuestra psique colectiva ha desarrollado maneras totalmente estereotipadas y mecánicas de interpretar el flujo siempre cambiante de la vida. Condicionados por sensaciones básicas como el miedo y el deseo, hemos generado colectivamente un sinnúmero de imágenes, creencias y patrones de conducta que no somos capaces de cuestionar. Esta gigantesca memoria colectiva nos da una falsa seguridad; estamos inconcientemente convencidos que si seguimos los caminos trazados por ella alcanzaremos la felicidad. Los antiguos llamaban a esta memoria el Anima Mundi. Hoy lo denominamos inconsciente colectivo; al investigarlo hemos comenzado a comprender que nuestras religiones e ideologías, los caminos espirituales o las filosofías racionales, el idealismo o el materialismo surgen de esta poderosa matriz, siempre activa, en la que el pasado traza las sendas del futuro. Sus fascinantes imágenes –que hoy llamamos arquetípicas- capturan nuestra psiquis y organizan inconcientemente nuestras conductas.
La dinámica de la matriz de los arquetipos es predecible. Ella es la principal fuente de conocimiento de los astrólogos y de ella emana el poder de predicción que la astrología pueda tener. Cuando nos comportamos arquetípicamente nuestras conductas son mecánicas, no hay nada realmente nuevo en ellas salvo la aparentemente variada pero esencialmente repetitiva secuencia de nuestros dramas personales. Los astrólogos estudiamos ambas cosas: la ordenada dinámica de los movimientos cósmicos y la matriz arquetípica que distorsiona ese mismo orden.
Desde el momento en que nacemos la matriz nos envuelve con sus imágenes hechizantes y nos moldea absorbiendo casi toda nuestra energía creativa. Los caminos de nuestra vida quedan rápidamente trazados; es fácil predecir cuales serán los grandes temores del niño que ha nacido, sus deseos e ilusiones. Pero sobre todo es fácil predecir las dificultades que tendrá para comprenderse a si mismo. De que manera el medio hechizante que lo rodea lo alejará de su verdadera naturaleza; como alimentará deseos imposibles de realizar; en que forma se dividirá a si mismo en contradicciones que no alcanzará a comprender y como toda esa ignorancia acerca de si mismo se proyectará hacia afuera generando un destino en el que tarde o temprano girará en círculos. Este es quizás el momento en el que la astrología puede sernos realmente útil. Cuando nos sentimos atrapados en un conflicto repetitivo que nos hace sufrir o nos llena de insatisfacción; cuando registramos que nuestra energía creativa se está dilapidando en una sucesión de hechos que no terminamos de comprender y que cualquier solución que encontremos desembocará en un nuevo conflicto. Quizás ese sea el momento en que podamos escuchar el reclamo de nuestra verdadera naturaleza; de descubrir quienes somos realmente y darnos cuenta que la imagen que hemos construido de nosotros mismos es falsa. Ella es la que choca contra los acontecimientos de nuestra vida y es ella la que debe cambiar, no la vida.
Para la astrología en lo que nos sucede está el secreto de nuestro ser. Si nos damos cuenta de la manera mecánica con la que reaccionamos ante lo que acontece daremos el primer paso en el camino de individuación. Podremos ver como nuestras vidas están entretejidas en una cadena de acciones y reacciones; en una telaraña de deseos que raramente responden al anhelo profundo de nuestro ser. Provienen del pasado por el que fuimos absorbidos; el de nuestras familias, el de nuestra cultura, nuestras tradiciones; del pasado de la humanidad que no se comprende a si misma; de la matriz de los arquetipos. En cada crisis individual tenemos la oportunidad de cuestionar nuestras creencias, nuestros motivos; nuestras proyecciones; de darnos cuenta de que no somos quienes hasta ahora creíamos ser….Pero debemos comprender que cada vez que le pidamos a la astrología que nos diga quienes somos, que nos prediga el futuro, estamos pidiendo que se nos refuerce la telaraña que nos ata.
Cuando un astrólogo/a nos adivina es que nos hemos comportado arquetípicamente y estamos muy lejos de nuestra verdadera singularidad. Nunca pidamos que otro nos defina. Dialoguemos en cambio con la astrología como con un amigo entrañable que nos ayuda a despojarnos de todo aquello que no somos; que nos acompaña en el descubrimiento de nuestras más íntimas contradicciones; que nos pone en contacto con el verdadero ritmo de nuestro ser. Para que se revele en nosotros aquello que ningún astrólogo puede imaginar.
junio 16, 2009
Bodhisattva* en el subte
mayo 20, 2009
Reflexiones sobre el Arte de Vivir
“El espirítu humano palpita, canta y a veces se eleva incluso en las situaciones mas tenebrosas”.
Thomas Moore
“Casualmente” como suele suceder con las cosas que la vida quiere que le prestemos atención (y para ello tiene la bondad de enviarnos sincronicidades), en menos de dos días me vi expuesta a reflexiones y lecturas que mencionaban la importancia del Arte de Vivir.
Habiendo escuchado este término antes como nombre de la Fundación de Sri Sri Ravi Shankar no me detuve inicialmente a desglosar la importancia de esta pequeña frase. Sin embargo la alineación de tres experiencias me ayudaron a reflexionar e indagar un poco más sobre lo que significa ser el creador de la obra de arte mas importante que tenemos…nuestra vida.
Una de las experiencias fue la charla brindada por Sebastián Dozo Moreno a quien conozco hace muchos años a través de una gran amiga, otra la maravillosa escritura de Thomas Moore que no deja de sorprenderme y darle alimento a mi espíritu en su último libro “Un trabajo con Alma” y la última fue la lectura de un texto de Eugenio Carutti “La transformación del presente”.
Yo no soy una artista en lo específico del término que todos conocemos, pero creo que de a poco mi vida me ha llevado a incipientemente esculpir mi vida como lo hacen los creativos, dejándome llevar por el azar, la inspiración y la experimentación. Esto que escribo me suena un poco presuntuoso…y me siento muy lejos de estar en “ese fluir, en ese espacio” la mayor parte de mi tiempo. Pero creo que todos tenemos el potencial de convertirnos en los artistas de este mundo que tienen como fin embellecer, contribuir y “almar” el planeta, con nuestra pequeña-gran obra de arte: Nuestra Vida. Claramente la concepción de vivir dejándose llevar por el azar o la experimentación va en contraposición a la cultura que habla de la importancia de fijarse objetivos, tener un plan, ampliar los estudios y conseguir un trabajo cada vez mejor.
Sin embargo como mencionó Sebastián en su charla, donde hiló hermosamente a Krishnamurti, Nietzche, Buda y la filosofía zen, pareciera que la inspiración, la contemplación, el dejarnos llevar han estado presentes “ahí” hace mucho tiempo.
Algunos ejemplos son la mirada de la filosofía zen que habla de la conquista de la espontaneidad, del arrojo e insita a vivir el instante, suspendiendo la intencionalidad, logrando así El Acto Puro. Otro sería la propuesta de Krishnamurti de ver las cosas por primera vez y suspender la mente cuando miramos, ya que la atención se aviva cuando lo hacemos. Sebastián citó esta frase de Oscar Wilde que me pareció maravillosa:
“Discúlpeme que no lo reconozco, es que he cambiado tanto”.
Eugenio dice “La apertura del corazón y la capacidad de articular cálida y amorosamente diferencias son cualidades propias de Acuario y de su signo complementario, Leo. Pero el desarrollo de una inteligencia fría y poderosa asociada a la mezquindad de un narcisismo exuberante también lo son. El progreso no es inevitable. Esta es una ilusión que proviene de una visión lineal del tiempo. La síntesis entre la mente científica y el corazón será uno de los más grandes desafíos del futuro. Y esto no se producirá si nuestros cuerpos no son vibrantes, con alta sensibilidad y capacidad de contacto. Por eso el trabajo con el cuerpo, la comprensión de las profundas transformaciones en el plano de la sexualidad, el complejo encuentro entre el lado masculino y el femenino, tanto en el interior de la psiquis como en la realidad objetiva, son fundamentales en el tiempo por venir”.
Confiemos también, que para estos tiempos venideros nuestros antepasados han plantado la semilla de la sabiduría y comprensión humana, y que ahora está en nosotros ayudar a que florezca y a dar el salto amoroso necesario con nosotros mismos y la humanidad.
En el capítulo La alquimia: el opus del alma, Moore dice: (…) Durante años en China y en India y más tarde en Europa hombres y mujeres alquimistas intentaron descubrir el significado de la vida con este exótico sistema de cambios químicos. Utilizaron una gran variedad de sustancias: líquidas, sólidas, materia pura, y materia corrupta. (…) A continuación sometían la materia básica, la prima materia, a diversos niveles y periodos de calor. (…) Para algunos alquimistas la meta no era tan importante como el proceso en sí. (…) Algunos de ellos deseaban claramente alcanzar una meta material: el oro. Pero otros aspiraban a una más etérea y espiritual: la creación de un yo o de un alma.
(…) El proceso alquímico entero se conocia como “opus”. La palabra significa “obra”. (…) Un opus es el proceso que dura toda la vida de darle sentido a la existencia y de convertirnos en una verdadera persona, y no es coincidencia que esta palabra se utilice para designar una composición musical o toda la obra de un artista. Tú también eres una obra de arte: los alquimistas solían referirse al opus como la Obra, pero también lo llamaban Arte. Tú eres el diseñador artístico de tu vida y ésta es la labor más importante que harás en ella.
Recuerdos e imágenes de la visita de Jean Shinoda Bolen
Quería compartir con ustedes algunas imágenes y repercusiones del evento del Jean Shinoda Bolen en el Hilton el 9 de Mayo. Fue un placer realmente formar parte del comité organizador y presenciar la potencia de un encuentro donde todos nos reunimos para intentar llevar mas conciencia a nuestras almas y al planeta.
A su vez, disfruté muchísimo de encontrarme con mujeres de todos los ámbitos de "mi mundo e historia" tanto corporativa, como de astrología, de arquetipos, de sanación, de mis grupos de mujeres y claro está todas las mujeres de la Red LunaVenus.

Acreditando a nuestros invitados.






abril 29, 2009
Visita de J. Shinoda Bolen
En este taller, Jean Shinoda Bolen nos llevará a un reino legendario, mítico y espiritual, a lo sagrado femenino.El grial y las diosas son arquetipos, símbolos con profundidad que tienen un significado para todos nosotros. Alejados de sus fuentes de significación, sin una conexión al principio femenino, el mundo interior de los hombres y las mujeres se transforma en una tierra árida. El herido rey pescador y la tierra árida son símbolos de una realidad patriarcal exterior y una metáfora interna acerca de la depresión. Jean nos contará estas historias, participará en una meditación, y compartirá la experiencia repartida en pequeños círculos.Este taller nos dará la oportunidad de contactarnos con fuentes internas de sabiduría y acción compasiva y alentar la creación de círculos con un centro sagrado que puede nutrir y respaldar el concepto de quienes somos y para que estamos aquí – como seres espirituales que transitan un camino humano.
Horario: 9 a 17:15hs.
Inscripción: $300
www.artevivo.org.ar
8 de Mayo: Dialogará sobre sus libros en la Librería Yenny-El Ateneo en el Grand Splendid (Av. Santa Fé 1860), 19:00hs.



